IMAGINARIO COLECTIVO


A vivir que son dos días

(Let's live, it's only a couple of days)


Acaso pocas creencias relacionadas con la salud tengan tantas expresiones en el imaginario colectivo como la de que «la vida es breve». No es casualidad, por ejemplo, que un programa de radio de máxima audiencia se titule «A vivir, que son dos días» o que en publicidad también se utilice con frecuencia esa idea. En la promoción de la salud, es difícil o imposible desarrollar programas eficientes sin tener en cuenta estas creencias: la vida es para disfrutarla, la vida hay que aprovecharla, la juventud dura muy poco, para qué complicarse la vida...

El grupo musical El Último de la Fila cantaba:

«Llévame al cine, amor,
y a comer un arrocito a Castellón.
Si total son cuatro días,
pa qué vas a exprimirte el limón»

(El Último de la Fila. Como un burro amarrado a la puerta del baile. En: Astronomía razonable. Barcelona: Perro Records, 1993)

Ir al cine, ir a comer, etc., tal como lo hace la inmensa mayoría de «la población», casi nunca son «prácticas de riesgo». Naturalmente, la vida puede disfrutarse sin jugarse la vida. Pero quizá no siempre... Joan Salvat-Papasseit, poeta de la vida y la sensualidad, decía: «No he escrito nada sin mojar la pluma en el corazón». Quizá en la promoción de la salud deberíamos hacer esto más a menudo.

 

Miquel Porta
Institut Municipal d'Investigació Mèdica y Universitat
Autònoma de Barcelona. Barcelona. España.

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