¿Lo piensa realmente? Al menos así lo escribe

Do you really think so? At least so it reads

Você realmente acha isso? Pelo menos é o que está escrito

Anahi Sy Acerca del autor

Resumen

Este escrito propone reflexionar en torno a la producción de conocimiento científico y la necesidad de desarrollar nuevas formas de comunicar los resultados de nuestras investigaciones, especialmente en el campo de la Salud Colectiva, necesariamente inter o transdisciplinaria. Para ello analiza los principales obstáculos para la producción de un conocimiento novedoso: las dificultades inherentes al trabajo inter o transdisciplinario, en paralelo a la hiper especialización al interior de cada disciplina; la exigencia de producción por la cual serán evaluados los investigadores, que coadyuva a la mercantilización del conocimiento científico, a la alienación en el trabajo de investigación y al empobrecimiento cada vez mayor de la calidad de los textos que se produce. A partir de la exploración sobre las modalidades expresivas del arte contemporáneo, proponemos una escritura “transgénero" como modo de atravesar disciplinas, lenguajes y géneros discursivos a favor del desarrollo de modalidades expresivas que habiliten la creación de nuevos objetos, para superar la arbitrariedad de las clasificaciones, formas de nombrar y describir tradicionales, para establecer formas de comunicar e investigar que respondan a la complejidad de los problemas que afectan a la salud hoy, antes que a objetos delimitados disciplinariamente.

Palabras-clave:
escritura científica; investigación; Salud Colectiva.

Abstract

This paper proposes to reflect on the production of scientific knowledge and the need to develop new ways of communicating the results of our research, especially in the field of Collective Health, necessarily inter or transdisciplinary. In order to do this, it analyzes the main obstacles to the production of a new knowledge: the difficulties inherent in inter or transdisciplinary work, parallel to the hyper specialization within each discipline; The production requirement for which researchers will be evaluated, which contributes to the commercialization of scientific knowledge, alienation in research work and the increasing impoverishment of the quality of the texts produced. From the exploration of the expressive modalities of contemporary art, we propose a "transgender" writing as a way to cross disciplines, languages and discursive genres in favor of the development of expressive modalities that enable the creation of new objects, to overcome the arbitrariness of classifications, traditional ways of naming and describing, so as to establish ways of communicating and investigating that respond to the complexity of problems affecting health, rather than to objects delimited disciplinarily.

Keywords:
scientific writing; research; Collective Health.

Resumo

Este artigo se propõe a refletir sobre a produção de conhecimento científico e a necessidade de desenvolver novas formas de comunicar os resultados de pesquisas, especialmente no campo da Saúde Pública, necessariamente inter ou transdisciplinar. Analisa os principais obstáculos para a produção de novos conhecimentos: as dificuldades inerentes ao trabalho inter ou transdisciplinar em paralelo com a hiperespecialização em cada disciplina; a exigência de produção que irá analisar os investigadores, que contribui para a comercialização do conhecimento científico, a alienação na pesquisa e o crescente empobrecimento da qualidade dos textos produzidos. A partir da exploração das formas expressivas da arte contemporânea, propomos uma escrita "transgênero" como uma maneira de atravessar disciplinas, linguagens e gêneros do discurso e desenvolver modos de expressão que permitam criar novos objetos, para superar a arbitrariedade de classificações, formas de nomear e descrever tradicional, de modo a estabelecer formas de comunicação e pesquisa para responder à complexidade dos problemas que afetam a saúde, em vez de objetos disciplinares demarcados.

Palavras-chave:
escrita científica; pesquisa; Saúde Coletiva.

Termina -empieza- alguna cosa.Una experiencia se suelda con otrapero no se confunde- fruto de un compromisoparticular; no repetir es la consignapara seguir investigando donde el camino se interrumpe. (ECHAVARREN, 1985ECHAVARREN, R. Animalaccio. Barcelona: Ediciones Del Mall, 1985. 59p., p. 53).

I

Este escrito surge al advertir la necesidad de problematizar la escritura en ciencias, especialmente cuando el saber que se produce y reproduce al interior de una disciplina científica -cualquiera sea esta - no alcanza para dar cuenta de los problemas que se busca analizar, cuando es necesario recurrir a otros campos del conocimiento, cuando se advierte que no hacerlo imprimiría un sesgo importante a los problemas que se estudia. El campo en el que nos situamos en este escrito es el de la salud, y pocos revisten la complejidad que supone tratar con aspectos tan diversos como la vida y su preservación, la enfermedad, el sufrimiento y la muerte. El punto de partida es el de la disciplina en que nos hemos formado y aprendimos a ver: la Antropología y, si bien coincidimos con Perlongher (1993PERLONGHER, N. La prostitución masculina. 6ª ed. Buenos Aires: Ediciones de la Urraca, 1993. 234p.) cuando la define como una “ciencia de lo sutil” y la contrapone a la rigidez técnica de la sociología - reconocemos que ambos son estereotipos si nos atenemos a las producciones en ambos campos de conocimiento. Aun así, se advierte que el saber que éstas proveen no alcanza para pensar incluso los problemas delimitados al interior de la propia disciplina. Es la ignorancia sobre el potencial de otros campos de conocimiento, antes que la certeza sobre su inutilidad, lo que genera la falsa ilusión del “abordaje de problemas” disciplinariamente.

II

La interdisciplina y la transdisciplina vendrían a salvar estas limitaciones, si bien no resulta fácil que lo inter o trans no terminen convirtiéndose en un abordaje desde compartimentos estancos creando como resultado final un monstruo de múltiples caras donde cada una apunta al problema desde donde puede, sabe y conoce. Para que eso no ocurra es necesario recurrir a ciertos acuerdos conceptuales, pero además atravesar las barreras que imponen los saberes disciplinares, disciplinando las formas de escribir y delimitar el problema a abordar. Hemos adoptado y tendemos a reproducir un género científico de escritura, con una lógica y racionalidad que distingue a cada disciplina, muchas veces tornándola opaca a otros campos del conocimiento. Pensemos sino al interior de las ciencias, las diferencias entre “ciencias naturales” (medicina, entre ellas) y ciencias sociales (antropología, entre otras) potencialmente ininteligibles entre sí, aun cuando no podemos pensar la medicina netamente ciencia natural y a la antropología exclusivamente social). Lo mismo podría decirse de cualquier área del conocimiento aunque esto resulta especialmente válido para las ciencias de la salud (entre las ciencias sociales y las naturales), su escritura no siempre sirve a la transmisión del proceso de trabajo que se desarrolla, siquiera inteligible a colegas con quienes sería importante establecer un dialogo. Los resultados aparecen muchas veces separados del proceso de trabajo que orientó su construcción y elaboración, terminando muchas veces en el relato de una metodología que responde más al “deber ser” en un artículo científico que a los procedimientos que efectivamente conducen a esos determinados resultados.

III

La enfermedad y la salud, analizadas desde diversas formaciones discursivas y disciplinares generan conocimientos diferentes, incluso producen diferentes objetos (BONGERS, 2006BONGERS, W.; OLBRICH, T. (Comp.). Literatura, Cultura, Enfermedad. Buenos Aires: Paidós, 2006. 272 p.). La exploración de tales divergencias denuncia la inestabilidad de un saber que se pretende totalizador, la miopía en que nos sumergen marcos de conocimientos particulares.

En la actualidad si bien se promueve fuertemente el desarrollo de trabajos interdisciplinarios y transdisciplinarios, esto ocurre de forma paralela a la hiperespecialización que se desarrolla al interior de cada disciplina. Es así que termina prevaleciendo la creciente especialización que hoy domina las profesiones, lo que tiende a producir un conocimiento fragmentario ante la complejidad inherente a cualquier fenómeno social. La mayor parte de los estudios se desarrollan desde marcos de referencia de disciplinas diferenciadas: salud pública, medicina, filosofía, epidemiología, historia, antropología, ecología, etc. Ello favorece que tienda a olvidarse, como señala Berger (2011), que esto ocurre/ocurrió en la vida de la gente, que las personas sufren padecimientos que luego serán clasificados en categorías diferenciadas.

IV

Otro punto crítico en la escritura científica es la exigencia de producción por la cual serán evaluados los investigadores. Sobre esto se viene llamando la atención en diversas editoriales de las revistas latinoamericanas más prestigiosas en Salud Colectiva: como se señalara en la editorial de Enero de 2016 de Cadernos de Saude Publica: “Innovación, calidad y cantidad” (COELI et al., 2016COELI, C. M.; CARVALHO, M.S.; DIAS DE LIMA, L. Innovación, calidad y cantidad: elige dos. Cad. Saúde Pública. Rio de Janeiro, v. 32 n.1, 2016.), son atributos esperables de la producción científica, aunque se ha tornado algo impracticable; la producción de conocimiento novedoso y original lleva tiempo y eso va contra la cantidad. Al respecto, otras editoriales refieren a diversos aspectos implicados en este argumento: la creciente mercantilización de la producción de conocimiento, mediante el cobro a los autores para publicar o la oferta virtual de ayuda profesional para la producción de textos científicos (CARVALHO; TRAVASSOS; COELI, 2013______. ¿Más de lo mismo? Cad. Saúde Pública. Rio de Janeiro, v. 29, n. 11, p. 2141-2143, 2013.), con la consecuente exacerbación de resultados de escaso valor, así como la proliferación de autores para un mismo texto, lo que problematiza el tema de la autoría en ciencias (CAMARGO, 2015CAMARGO JR, K.R. Em defesa da publicação científica. Physis: Revista de Saúde Coletiva. Rio de Janeiro, v. 25, n. 2, p. 349-351, 2015.). A ello se suma la lucha manifiesta de compañías privadas contra las políticas de acceso abierto (MARTINOVICH, 2015MARTINOVICH, V. La dimensión política del acceso abierto: ¿el conocimiento como bien público o como mercancía? Salud Colectiva, v. 11, n. 3, p.297-300, 2015.), lo cual privatiza un conocimiento que en su mayor parte se produce con fondos públicos. Otro aspecto resaltado en las editoriales es la “cultura” del corta y pega, el plagio y auto plagio, presentes en los textos que se recibe para publicar (CARVALHO; TRAVASSOS; COELI, 2014CARVALHO, M.S.; TRAVASSOS, C.; COELI C.M. Contra la cultura del corta y pega. Cad. Saúde Pública. Rio de Janeiro, v. 30, n. 5, 2014.), lo que va en contra de la posibilidad de innovar, ser creativo genera el riesgo de equivocarse o no ser aceptado (CAMARGO, 2014). Además, la escritura científica ha generado un modelo que puede fácilmente convertirse en fórmula del “éxito” o aceptación de casi cualquier trabajo que se atenga a ese modo de organización del texto. De ello se deriva la incapacidad o imposibilidad de producir algo novedoso y el lugar cómodo y productivo en que nos colocamos los/as investigadores para producir en serie, mediante un trabajo alienado, que supedita a la forma el ejercicio reflexivo que implica la escritura, eliminando el trabajo creativo y artesanal que caracteriza a la investigación científica. Todos acordarían que una investigación científica de calidad lleva tiempo y, más aún la elaboración de un texto que logre transmitir los resultados novedosos de ese trabajo. Está claro que se puede mecanizar ese proceso - como se advierte en relación a la epidemiología, cuando se plantea la adopción de un patrón común de investigación de hipótesis causales - eso no es malo en sí mismo, pero, como plantean las editoras de Cadernos de Saude Publica “en la ciencia no podemos contentarnos con caminos trillados” (CARVALHO; TRAVASSOS; COELI, 2013______. ¿Más de lo mismo? Cad. Saúde Pública. Rio de Janeiro, v. 29, n. 11, p. 2141-2143, 2013., p. 2143).

V

Lo que proponemos es desarrollar nuevas matrices de conocimiento, que habiliten modalidades más creativas de abordaje de problemas y de pensar en ciencias, que nos arranquen de la comodidad de la fórmula en la que se ha convertido la producción de conocimiento científico. Situarnos en el campo de la salud supone ocupar un espacio intersticial que busca superar el pensamiento dicotómico, taxonómico y clasificatorio que distingue entre científico/no científico, individual/colectivo, salud/enfermedad, femenino/masculino, entre muchas otras posibles distinciones. Proponemos desarrollar habilidades anfibias para llevar adelante nuestras investigaciones, que permitan movernos entre diferentes campos de conocimiento, lenguajes y posibilidades expresivas que vayan más allá de la escritura. En el campo de la literatura, Jorge Luis Borges (1975BORGES, J.L. El Aleph. In: ______. Obras completas. 4ª ed. Buenos Aires: Emecé, 1975. p. 617-628.) advierte las limitaciones del lenguaje al señalar en El Aleph “Lo que vieron mis ojos fue simultáneo: lo que transcribiré sucesivo, porque el lenguaje lo es” (p. 625). En las disciplinas artísticas cada vez más se visualiza la necesidad de crear nuevos “lenguajes” o canales expresivos que den cuenta de la simultaneidad, de lo múltiple, de lo temporal y lo efímero que nos atraviesa. Nuevas propuestas performativas, de expresión corporal y danza, en el teatro y el circo, en el cine documental por ejemplo films que oscilan entre la ficcionalización de la realidad, el preciosismo etnográfico y la crónica periodística, entre muchas otras modalidades expresivas, dan lugar a la creación de nuevos objetos, que dicen cosas nuevas. En ese campo no hay tanto prurito por atravesar disciplinas, lenguajes y mecanismos expresivos para dar cuenta de lo que se desea expresar, para crear objetos, productos, sensaciones que hablen de los problemas que afectan al mundo contemporáneo.

En el arte es posible ver el potencial creativo que está faltando a la ciencia hoy ¿cuáles son los aportes novedosos a la ciencia que estamos realizando? ¿cuáles las cosas nuevas sobre las que advertimos? ¿a quienes las comunicamos? ¿de qué manera? El arte muestra su capacidad de trascender el lenguaje y cualquier pretensión clasificatoria; destaca su posibilidad de producir un saber cultural que se pone a disposición de la sociedad como un meta saber sobre sí misma. En contraste, nuestro quehacer científico, encerrado en las reglas canónicas de la escritura monográfica, con el uso de las categorías tradicionales reconocidas para cada profesión, limita singularmente la audiencia a sus pares.

VI

Un ámbito en el cual se ha discutido y se han desarrollado modalidades novedosas de descripción y análisis es el de la etnografía. En la década de los 80, ante una “crisis” de representación de la “autoridad etnográfica” se va a problematizar el campo de la etnografía, promoviendo la reflexión sobre las dimensiones epistemológicas, metodológicas, políticas y poéticas involucradas en la textualización de las investigaciones, lo que ha tenido como consecuencia la exploración de modos de escritura alternativos a los cánones académicos, y hasta alternativos a la escritura como modo de fijar las experiencias del trabajo de investigación.1 A partir de ahí, puede plantearse que la escritura en las etnografías contemporáneas reúne, combina y yuxtapone diversas fuentes -las que provienen del trabajo de campo, pero también de la literatura, el cine y el periodismo, entre otras, a la vez que niveles de análisis y de lecturas posibles; todo ello orientado a presentar y representar de la manera más precisa y acabada determinado tema/problema de investigación. Sin embargo, tales modalidades de escritura no son las que aparecen en las publicaciones de revistas científicas indexadas, al menos en el campo de la salud donde los resultados, aún de estudios etnográficos, se adecuan a formatos estandarizados de escritura. Es en ese sentido que no podemos plantear que tales prácticas novedosas hayan tenido algún impacto en la producción académica en el campo de la salud, aunque quizá sí en términos de la producción de un conocimiento novedoso.

VII

En ese sentido, proponemos una escritura que sea capaz de comunicar y plasmar los resultados de investigaciones que no se basan exclusivamente en un campo de conocimientos, sino en varios. Proponemos una escritura que permita superar compartimentos estancos, clasificaciones, taxonomías y dicotomías.

Una escritura que al hablar acerca de de la salud, la enfermedad, el sufrimiento, los padecimientos y la muerte en nuestras sociedades, lo haga desde una perspectiva que integre nuestro ser biológico-orgánico a la vez que socio-cultural.

Una escritura que coloque toda herramienta o medio de comunicación al servicio de lo que se quiere decir o comunicar, de la creación de nuevos “objetos” para su abordaje no disciplinar y disciplinado. Trabajamos con “objetos” que se manifiestan rebeldes a las estructuras de sentido convencionales, así proponemos una escritura que invita a hacer uso del potencial creativo que nos provee la época en que nos toca vivir, para superar la rigidez que suponen las formas de describir y nombrar la realidad epocal y disciplinar, disciplinada.

A esta forma de escritura podríamos llamarla “transgénero” para denotar su tránsito por múltiples géneros discursivos, metodologías y técnicas que habiliten nuevas formas de pensar, investigar y escribir en ciencias, para acercarnos de otra manera, no solo a nuestros pares, sino también a los sujetos con quienes trabajamos y a quienes convertimos en “objeto” de reflexión, sin que ello signifique una renuncia al carácter científico de nuestro quehacer. Se trata de un trabajo menos alienado y más atento a la sociedad de la cual, no debemos olvidar, también formamos parte.

Bibliografía

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  • PERLONGHER, N. La prostitución masculina 6ª ed. Buenos Aires: Ediciones de la Urraca, 1993. 234p.

  • 1
    Desde una perspectiva posmoderna, ver: Marcus y Cushman (2008); Clifford (1995), Marcus y Fischer (2004). Para una aproximación diferente, ver Geertz (1989), entre otros.

Fechas de Publicación

  • Publicación en esta colección
    Oct-Dec 2016

Histórico

  • Recibido
    09 Mayo 2016
  • Acepto
    25 Set 2016
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