RECENSIÓN

 

Seguridad del consumo de fitofármacos. Experiencia en farmacovigilancia*

 

Phytopharmaceutical consumption safety. Experiences in pharmacovigilance

 

 

DrC. Ana Julia García Milian, Dr. Ana Karelia Ruíz Salvador, Dr. Liuba Alonso Carbonell

Editorial Ciencias Médicas. La Habana, 2013. 106 p. 34 tab.

 

 


 

 

Con una dedicatoria que hace justicia a un estudioso con rigor científico de las plantas medicinales, el Prof. Francisco Morón Rodríguez, este libro de gran actualidad y necesidad en Cuba, donde el uso de plantas medicinales se ha extendido con gran fuerza y rapidez, sin un control riguroso, viene a ocupar un lugar prominente en la literatura científica sobre terapéutica.

Los entusiastas promotores y prescriptores de fitofármacos, generalmente sostienen que los productos naturales, por ser de ese origen no generan reacciones adversas. En este texto se demuestra mediante investigaciones que sí se producen reacciones adversas por estos productos.

En un capítulo introductorio se presentan los aspectos generales del tema. En el capítulo II se trata de la seguridad en el consumo de medicamentos, las reacciones adversas y la farmacovigilancia.

El capítulo III se dedica a presentar informes de investigación basados en las prácticas de vigilancia de la seguridad de los fitofármacos en Cuba. La primera versa sobre la evitabilidad de las reacciones adversas. Se comprobó que existe un número elevado de reacciones adversas evitables debidas a fitofármacos, que estas reacciones ocurren con más frecuencia en las edades extremas, y son mayoritariamente leves.

Un segundo estudio se dirigió a procesar características del problema en niños y ancianos. Se encontró poca sistematicidad y subregistro en la notificación de reacciones. Predominaron las leves. Se añadieron a las atribuidas a fitofármacos las dependientes de acupuntura. La frecuencia mayor de reacciones se observaron a las edades de 5-9 y 60-69 años, en sexo femenino.

El tercer trabajo investigó los productos naturales que se relacionaron con la reacción. Ocuparon las frecuencias más elevadas el ajo, el aloe y el orégano.

También se estudió el conocimiento y utilización que tiene y hace la población de las plantas con propósitos medicinales. Se confirmó que el porcentaje de población que conoce y usa las plantas es elevado, sobre todo entre mujeres. Se mencionaron más de 40 especies para un número también alto de afecciones y con gran diversidad de la parte de la planta a utilizar y la forma de hacerlo.

El quinto estudio se dedicó a caracterizar las reacciones adversas de esta práctica terapéutica. Se concluyó que las notificaciones son insuficientes, desiguales en el tiempo y según regiones. Pudo ratificarse que la mayoría de las reacciones notificadas son atribuidas a la medicina natural y tradicional.

El texto refiere más de 120 artículos o libros consultados, de fecha reciente en su gran mayoría.

Los autores, personas con créditos académicos solventes y práctica suficiente acumulada recomiendan:

  • Realizar intervención formativa e informativa acerca de los efectos indeseables de la medicina natural y tradicional,

  • valorar la importancia de la notificación de efectos adversos en los niveles secundario y terciario de los servicios de salud,

  • estimular la notificación por el personal de enfermería y estomatólogo,

  • divulgar y debatir los resultados de estos trabajos entre los trabajadores de los servicios y la población, e

  • investigar con más precisión las reacciones adversas de baja frecuencia.


PROF. FRANCISCO ROJAS OCHOA

 

 

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* Esta evaluación crítica es sobre el libro Seguridad del consumo de fitofármacos. Experiencia en farmacovigilancia, editado por la Editorial Ciencias Médicas.

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