Instantáneas

 

Los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares en diabéticos

 

 

Las enfermedades cardiovasculares representan la principal causa de mortalidad en diabéticos, debido, entre otros factores, a la alta prevalencia de hipertensión arterial en estos pacientes. Datos recientes también revelan que las personas hipertensas son más propensas a la diabetes mellitus que las personas sin hipertensión. Indican, además, que hasta 75% de la frecuencia de enfermedades cardiovasculares en diabéticos se puede atribuir a la hipertensión. Se impone, por lo tanto, la necesidad de combatir la hipertensión en estas personas, procurando lograr una presión arterial inferior a 130/85 mm Hg. Otros factores de riesgo importantes de enfermedad cardiovascular son la obesidad, la aterosclerosis, las dislipemias, la microalbuminuria, la disfunción endotelial, la hiperagregabilidad plaquetaria, las anormalidades de la coagulación y la cardiopatía diabética, entidad que afecta al miocardio, independientemente de los trastornos macro y microvasculares propios de la diabetes, y que explica una buena fracción de la mortalidad por enfermedades cardiovasculares en personas diabéticas.

Un grupo de investigadores en Nueva York hizo una revisión de las últimas investigaciones sobre la diabetes, la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares y elaboró un resumen actualizado de los hallazgos. Los estudios apuntan hacia un posible efecto directo de los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) en el corazón y los vasos sanguíneos, además de su efecto sobre la presión arterial. Al parecer, el tratamiento con los inhibidores de la ECA podría mejorar la sensibilidad de estos pacientes a la insulina y retrasar el desarrollo de diabetes en personas en alto riesgo de padecer la enfermedad.

Se ha confirmado que el control riguroso de la presión arterial, a niveles menores de 130 y 85 mm Hg para la presión sistólica y diastólica, respectivamente, reduce notablemente la frecuencia de infarto, accidente cerebrovascular y nefropatía terminal en pacientes diabéticos. Se ha demostrado que los inhibidores de la ECA retrasan la progresión de la nefropatía y de las enfermedades cardiovasculares en pacientes diabéticos normotensos. Incluso es posible que ayuden a prevenir la diabetes por interferencia con el mecanismo de la renina-angiotensina. Este descubrimiento, basado en el Heart Outcomes Prevention Evaluation (HOPE), tiene importancia capital, y la administración de los inhibidores de la ECA debe ser parte integral de cualquier tratamiento antihipertensivo en pacientes diabéticos. (Sowers JR, Epstein M, Frohlich ED. Diabetes, hypertension, and cardiovascular disease: an update. Hypertension. 2001;37(4):1053-1059.)

Organización Panamericana de la Salud Washington - Washington - United States
E-mail: contacto_rpsp@paho.org