INSTANTÁNEAS

 

Asocian la reinfección materna por Trypanosoma cruzi con una mayor morbilidad y mortalidad por enfermedad de Chagas congénita

 

 

En América Latina, alrededor de 17 millones de personas están infectadas con el parásito Trypanosoma cruzi, agente causante de la enfermedad de Chagas. La transmisión al feto puede ocurrir hasta en 12% de los casos de madres infectadas.

El objetivo de este trabajo fue determinar el papel que desempeña la densidad vectorial (DV) del entorno materno en la parasitemia de las mujeres embarazadas y en el pronóstico de la infección congénita.

Los datos hematológicos y parasitológicos de los recién nacidos de madres infectadas con T. cruzi se compararon y estratificaron de acuerdo con la DV en la zona de residencia de las madres que dieron a luz en el hospital de maternidad Germán Urquidi, perteneciente al Hospital Universitario Vietma, de la Universidad Mayor de San Simón, en Cochabamba, Bolivia. En total se estudió a 71 niños infectados congénitamente (M+H+) y 578 niños no infectados nacidos de madres infectadas (M+H–) procedentes de los departamentos bolivianos de Cochabamba, Chuquisaca y Tarija, zonas con enfermedad de Chagas endémica. Se definió como caso de infección congénita la detección del parásito vivo en la sangre del recién nacido.

Entre 27% y 47% de los casos M+H+ nacidos de madres que vivían en zonas de alta DV presentaron índices de Apgar bajos (< 7), peso bajo al nacer (< 2 500 g), prematurez (edad gestacional < 37 semanas) o prematurez con bajo peso. Solo se encontraron estos trastornos en 7–17% de los M+H+ cuyas madres vivían en zonas de mediana DV y en 0–8% de los M+H+ de madres que vivían en zonas de baja DV. Ningún M+H+ de madres que vivían en zonas sin vectores presentó estos trastornos. La prueba de la ji al cuadrado demostró que esta tendencia era altamente significativa (0,05 > P > 0,0001).

Los trastornos estudiados se observaron en 3 a 11% de los M+H–, pero no se encontró asociación alguna con la DV en la zona de residencia de la madre (P > 0,05). Al comparar los resultados de los casos M+H+ con los M+H– nacidos de madres que vivían en zonas de alta DV, se encontró una diferencia altamente significativa (0,01 > P > 0,0001), mientras que las comparaciones de los resultados de los casos M+H+ y M+H– de madres que vivían en zonas de DV mediana, baja o nula no mostraron diferencias significativas (P > 0,05).

Estos resultados demuestran que la alta DV en la zona de residencia de la madre está asociada con una mayor frecuencia de hemocultivos maternos positivos y con formas clínicas más graves de enfermedad de Chagas congénita. Los casos M+H+ presentaron con mayor frecuencia índices de Apgar < 7 (a 1 minuto de nacidos), peso bajo al nacer, prematurez y prematurez con bajo peso. Además, la enfermedad se manifestó más grave y se acompañó de una mayor tasa de letalidad. Si embargo, no se encontró una asociación significativa entre una alta DV en el entorno materno y los valores bajos de hematócrito o hemoglobina de las madres o la morbilidad o mortalidad de los casos M+H–.

En conclusión, las frecuentes picadas de los insectos vectores de T. cruzi durante el embarazo no provocan anemia en las mujeres, pero la reinfección múltiple de la madre aumenta su parasitemia y conduce a una forma más grave de enfermedad congénita. La permanencia de futuras madres en zonas de alta DV está asociada con un alto riesgo de que los recién nacidos sufran enfermedad de Chagas congénita grave o mueran. Estos resultados respaldan la necesidad de llevar a cabo programas de lucha antivectorial en las zonas endémicas, lo que traerá como resultado una reducción de la morbilidad y la mortalidad por infección congénita con T. cruzi. (Torrico F, et al. Are maternal re-infections with Trypanosoma cruzi associated with higher morbidity and mortality of congenital Chagas disease? Trop Med Int Health. 2006; 11(5): 628–35.)

Organización Panamericana de la Salud Washington - Washington - United States
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