ARTÍCULO DE REVISIÓN / REVIEW

 

Selenio en suero y plasma: epidemiología y valores de referencia

 

Selenium in serum and plasma: epidemiology and reference values

 

 

Jaime Carmona-Fonseca

Universidad de Antioquia, Facultad de Medicina, Grupo Salud y Comunidad. Medellín, Colombia. La correspondencia debe dirigirse a Jaime Carmona-Fonseca, jaimecarmonaf@hotmail.com

 

 


RESUMEN

OBJETIVO. Revisar y analizar literatura sobre valores de selenio (Se) en suero y plasma humanos; describir algunas variaciones; obtener "valores de referencia" para los países de Europa y América Latina, y proporcionar un marco informativo para estudios futuros sobre el tema.
MÉTODOS. Se buscó información sobre niveles séricos o plasmáticos de Se en personas declaradas "sanas" en la literatura científica. Se revisaron las bases LILACS, SciELO, PubMed, Medline. Se buscó información de cualquier fecha (hasta enero de 2010) e idioma disponibles. Se calcularon promedio aritmético y desviación estándar ponderados.
RESULTADOS: En la búsqueda para Europa se hallaron 161 informes publicados entre 1972 y 2009, con participación de 49 869 adultos sanos, 28 países y 8 regiones. El Se sérico/ plasmático varió entre 48,2 y 124,00 µg/L. Los valores ponderados continentales fueron 85,19 ± 14,58 (intervalo de confianza [IC] de 95% para promedio: 85,124-85,256). Los promedios por país, región y técnica de medición fueron estadísticamente diferentes, con diferencias significativas entre sexos y edades. Veintitrés de los estudios fueron en menores de 19 años de 10 países europeos. Los valores ponderados fueron 74,21 ± 9,50 µg/L (IC95% 73,95-74,46). Sobre América Latina hubo solo 11 datos. El Se sérico/plasmático fue 91,51 ± 18,78 µg/L en adultos; 93,25 ± 39,20 en menores de 15 años, y 130 ± 30 en recién nacidos menores de 25 horas.
CONCLUSIONES: Los valores de Se sérico/plasmático mostraron diferencia estadísticamente significativa por sexo y edad en Europa, fueron más altos en adultos y niños latinoamericanos que en europeos, pero los datos latinoamericanos se basan en pocas personas. La influencia de la técnica de medición de Se en suero/plasma se considera crítica. En América Latina se requieren estudios poblacionales adecuadamente planificados y diseñados para generar valores de referencia autóctonos sobre Se en suero/plasma.

Palabras clave: Selenio; suero; plasma; valores de referencia; Europa; América Latina.


ABSTRACT

OBJECTIVE: To review and analyze the literature on selenium (Se) levels in human serum and plasma; to describe some variations; to obtain reference values for the countries of Europe and Latin America, and to provide an information framework for future studies on the subject.
METHODS: Scientific literature was reviewed to gather information on selenium serum or plasma levels in people identified as "healthy." The LILACS, SciELO, and PubMed Medline databases were consulted. The search for information could be from any date (up to January 2010) and in any language. Weighted arithmetic means and standard deviations were calculated.
RESULTS: For Europe, 161 reports published between 1972 and 2009 were found, covering 49 869 healthy adults, 28 countries, and 8 regions. Serum/plasma Se levels ranged from 48.2 to 124.00 µg/L. Weighted values for Europe were 85.19 ± 14.58 (CI 95% for the weighted average, 85.124-85.256). The averages by country, region, and measurement technique were statistically different, with significant differences associated with sex and age. Twenty-three of the studies involved individuals under 19 years of age in 10 European countries. The weighted values for this population were 74.21 ± 9.50 µg/L (CI 95%, 73.95-74.46). Only 11 studies from Latin America were available. Serum/plasma Se was 91.51 ± 18.78 Ìg/L in adults; 93.25 ± 39.20 in children under 15; and 130 ± 30 in newborns less than 25 hours old.
CONCLUSIONS: Se serum/plasma levels in Europe showed statistically significant differences by sex and age. Se levels were higher in Latin American adults and children than in Europeans, but the Latin American data are based on few people. The technique for measuring Se in serum/plasma appears to have a significant influence. Properly planned and designed population studies should be conducted in Latin America in order to establish regional reference values for Se in serum and plasma.

Key words: Selenium; serum; plasma; reference values; Europe; Latin America.


 

 

El selenio (Se) es un elemento no metal, en estado natural sólido y muy escaso en la corteza terrestre, cuya concentración en humanos es determinada principalmente por los alimentos ingeridos y está regida por factores geoquímicos, geológicos y temporales (1-4). Ingresa a la cadena alimentaria, principalmente como selenometionina y selenocisteína, mediante el consumo de productos animales y vegetales (5, 6). Es esencial para casi todas las formas de vida conocidas y tiene múltiples funciones, como por ejemplo: 1) es parte integral del sitio activo de las enzimas antioxidantes funcionalmente activas (selenoenzimas: glutatión peroxidasa y tiorredoxin-reductasa), 2) induce apoptosis por mecanismo no conocido, 3) estimula el sistema inmunológico, 4) interviene en el funcionamiento de la glándula tiroides, 5) modula la expresión de genes que codifican las selenoproteínas, 6) interviene para producir energía mitocondrial junto con la vitamina E, 7) estimula la producción de prostaglandinas y ubiquinona (coenzima Q10) y 8) contribuye a la fertilidad (1, 7-11). El Se eritrocitario es mayor que el plasmático y el sérico (relación 2:1), y estos dos últimos son similares (12, 13).

Los valores de referencia para el Se fluctúan mucho según lugar, tiempo, tejido usado (sangre, suero, plasma, eritrocitos, orina), técnica de medición y otras variables. En este sentido, no está definitivamente establecida la influencia que ejercen variables como sexo, edad, etnia, consumo de tabaco o alcohol (sin que exista compromiso hepático), alimentos y calidad del agua consumida, condiciones laborales, sociales y ambientales, dieta, contenido dietario de vitamina E, estaciones del año y exposición a mercurio inorgánico, entre otras.

En Europa, donde generalmente el suelo es pobre en Se, se ha notificado que los niveles de Se en suero/plasma oscilan entre 60 y 100 µg/L, es decir "normales" según fuentes que califican como "bajos" los valores inferiores a 59,24 µg/L (< 0,75 mumol/L). Sin embargo, otros estudios indican que en Europa el Se sérico/plasmático en adultos, medido por espectrofotometría de absorción atómica (EAA), varía de 50 a 150 µg/L (13-16). Cabe señalar asimismo que, si bien en Europa hay numerosos trabajos dedicados al Se en suero/plasma de humanos aparentemente sanos y a los "valores de referencia", no resulta fácil obtener información sobre cuáles son los valores de referencia o los valores en poblaciones sanas de determinados países o subregiones.

Estados Unidos, Europa y Japón han realizado desde hace muchos años un intenso trabajo investigativo sobre el estado del Se en humanos, su contenido en la dieta, en el suelo y en las aguas de consumo, así como sobre su relación con un gran número de enfermedades. Esta actividad también abarca los campos de la veterinaria y la zootecnia. En América Latina en cambio -al igual que en África y Asia, excepto Japón- los esfuerzos de investigación han sido mínimos y existen muy pocos informes sobre la presencia de selenio (Se) en líquidos y tejidos humanos.

El presente trabajo tuvo como objetivo revisar y analizar literatura sobre valores de Se en suero y plasma para describir sus variaciones en términos epidemiológicos, obtener "valores de referencia" para los países de Europa y América Latina y proporcionar un marco informativo para estudios futuros sobre el tema.

 

MATERIALES Y MÉTODOS

Se buscó información sobre niveles séricos o plasmáticos de Se en grupos de personas declaradas como "sanas" en los artículos, sin importar el procedimiento mediante el cual dicha condición fue establecida. Lilacs1; SciELO2 y PubMed Medline fueron las bases de datos biomédicos de donde se obtuvo la mayor parte de la información, aunque en mucha menor medida también se consultaron las bases Free Medical Journals, Intermedicina, Embase y Toxnet.

En Lilacs se usó "selenio" como palabra clave única y en las otras bases se usaron "selenium" asociada a "serum" o "plasma", "reference values" o "healthy", y el nombre en inglés de cada país (p. ej. "selenium, serum, healthy, Spain"). También se buscó con "selenium" y "serum" o "plasma", "children", "healthy" y el país (p. ej. "selenium, serum, children, healthy, Spain").

La búsqueda se hizo con el nombre de cada uno de los países de Europa y de América Latina, uno por uno, se limitó a información sobre humanos y abarcó cualquier fecha (hasta enero 2010) y todos los idiomas disponibles en esas bases de datos. Se aceptaron datos provenientes de estudios cuyo objetivo fue definir "valores en personas sanas" o establecer "valores de referencia", así como también datos de estudios en "grupos de control" conformados por sujetos sanos.

Análisis estadístico

En cada informe se indagó el número total de sujetos estudiados y el número según edad, sexo y ciudad o país de residencia, así como la técnica de medición aplicada. Se buscaron valores promedio, desviación estándar, intervalo bruto (menor y mayor valor observado) e intervalo de confianza.

El promedio aritmético ponderado de cada país (XpPaís) se calculó a partir de los promedios aritméticos (X1, X2 . . . Xi) y los tamaños de grupo o muestra (n) aportados por cada estudio para determinado país (n1, n2 . . . ni), así:

XpPaís = -Σ [(X1 × n1) + (X2 × n2) + . . . .(Xi × ni)] / Σ (n1 + n2 + . . . ni) [Ecuación 1]3

El promedio aritmético ponderado de cada región (XpReg) se calculó a partir de los promedios aritméticos (XpPaís1, XpPaís2 . . . XpPaís28) y los tamaños de grupo (muestra) aportados por cada estudio para los países de cierta región (nPaís1, nPaís2 . . . nPaís28):

XpReg = -Σ [(XpPaís1 × nPaís1) + (XpPaís2 × nPaís2) + . . .(XpPaís28 × nPaís28)] / Σ (nPaís1, nPaís2 . . . nPaís28) [Ecuación 2]

El promedio aritmético ponderado del continente europeo (XpCon) se calculó a partir de los promedios aritméticos (X1, X2 . . . Xi) y los tamaños de grupo (muestra) aportados por la totalidad de estudios para el continente (n1, n2 . . . ni):

XpCon = -Σ [(X1 × n1) + (X2 × n2) + . . . (Xi × ni)] / Σ (n1 + n2 + . . . ni) [Ecuación 3]

La desviación estándar ponderada (DEp) se calculó según lo indicado para la desviación estándar acumulada (pooled standard deviation), así:

DEp ="-{ [(n1 - 1)DE12 + (n2 - 1)

DE22 + . . . (ni - 1) DEi2] /

Σni - fc} [Ecuación 4]

donde "" indica raíz cuadrada, (n1, n2 . . . ni) indica el tamaño muestral de cada informe, (DE12; DE22 . . . DEi2) indica la desviación estándar al cuadrado referida por cada informe, y "fc" indica el factor de corrección "fc" correspondiente al número de estudios en cada país, región o continente.

Cuando el informe revisado no presentó alguno de estos valores, se hizo su estimación a partir de otra información disponible en el artículo. Así, por ejemplo: a) si no se daba el dato de la mediana ni del promedio sino que se informaba el intervalo de confianza o el rango de los datos, pero se decía (en el texto o en un gráfico estadístico) que la distribución de los datos de Se en suero/plasma había sido gaussiana, se obtuvo el punto medio del intervalo (marca de clase) y se tomó como promedio; b) si no se indicaba el promedio pero se decía que la distribución de los datos de Se en suero/ plasma había sido gaussiana, se adoptaba para el promedio el mismo valor de la mediana; c) si no se indicaba el valor de la desviación estándar, se supuso que era equivalente a 10% del valor del promedio. Este valor de 10% se adoptó observando cuánto valía la desviación estándar con respecto al promedio en los informes que sí daban cuenta de ambas medidas, los cuales eran la mayoría.

Con los datos ponderados para cada país se construyó una base de datos en Excel, incluyéndose 28 registros correspondientes a sendos países. Cada registro tenía las variables nombre del país, número total de personas (la suma de los sujetos informados por el grupo de estudios de cada país), el promedio ponderado, la desviación estándar ponderada y la varianza ponderada. En forma similar, se construyó una base con los siete registros correspondientes a las siete regiones europeas (definidas para este trabajo). Cada registro contenía las variables nombre de región, número total de personas (suma de las personas de los países de cada región), el promedio ponderado, la desviación estándar ponderada y la varianza ponderada.

Para comparar los promedios ponderados entre hombres y mujeres, entre adultos y niños, entre Europa y América Latina se procedió de manera similar a la anterior: se obtuvieron el total de personas de cada sexo, o grupo de edad o continente, y los correspondientes valores ponderados para el promedio, la desviación estándar y la varianza.

Las comparaciones fueron realizadas aplicando las siguientes pruebas estadísticas:

  • Prueba no paramétrica de Kruskal & Wallis (K-W) para comparar promedios ponderados entre estudios, entre países y entre regiones. No se usó la prueba de Fisher (F) porque no podía asegurarse la distribución gaussiana de los datos ni la homocedasticidad de las varianzas en todos los estudios.
  • Prueba de Fisher (F) para comparar promedios ponderados entre Europa y América Latina, entre regiones europeas, entre hombres y mujeres, entre grupos de edad, entre períodos y entre técnicas de medición de Se.
  • Prueba ji-cuadrado para analizar la distribución de frecuencias en función de dos variables cualitativas (p. ej. técnica de medición y período de la medición).
  • Coeficiente no paramétrico rho de Spearman y su correspondiente prueba de significación para las correlaciones lineales entre variables cuantitativas (p. ej. concentración de Se y edad).

El análisis estadístico, realizado con el programa SPSS 10,0, se hizo utilizando siempre un intervalo de confianza (IC) de 95%, por lo que la decisión sobre significación estadística se tomó siempre con un valor de P < 0,05.

 

RESULTADOS

Selenio en suero o plasma en europa

Selenio sérico/plasmático en adultos sanos por país y región. Se obtuvieron datos de 161 estudios llevados a cabo en Europa en el periodo 1972-2009, en los que participaron 49 869 sujetos adultos aparentemente sanos, pertenecientes a 28 países y ocho regiones europeas. Cuatro por ciento (6/161) de los estudios analizados fueron publicados en el período 1972-1980, 24% (40/161) en 1981-1990, 55% (89/161) en 1991-2000 y 17% (28/ 161) en 2001-2009. El número de estudios por país osciló entre uno y 13.

Los tamaños de los grupos estudiados, por su parte, variaron entre 11 y 7 423 personas sanas, con un promedio de 310 personas y una mediana de 100 por estudio y percentil 75 de 228 personas/estudio. Solo 12% de los estudios (19/161) trabajaron con 500 ó más personas. Hubo 1 781 personas/país y 6 234 personas/región. La curva de valores de Se en suero/plasma, en Europa, fue gaussiana, con muy leve asimetría positiva (cola derecha) y notoria curtosis. Los niveles variaron entre (µg/L) 22,46 y 196,0 en los 161 informes originales y entre 48,2 y 124,0 en los promedios ponderados por país. Los promedios ponderados mostraron diferencias intensamente significativas entre países (P[K-W] = 0,000000; gl = 27), así como entre las regiones de cada país (P[K-W] = 0,000000; gl = 5) y entre las ocho grandes regiones (P[K-W] = 0,000000; gl = 7) (3, 17-114) (cuadro 1).

 

 

De los trabajos que estudiaron el Se en adultos europeos, apenas 25% especificaron el número de hombres y 26% el de mujeres, mientras que 48% simplemente señalaron que habían evaluado a personas de ambos sexos (48%) y otros no se refirieron a esta variable. En los hombres (n = 8 607) se hallaron valores de 85,07 ± 24,78 y, en las mujeres (n = 8 963), de 91,97 ± 20,29 (P[F] = 0,000000). La edad de los examinados varió intensamente entre los estudios, desde 16 años hasta 85 y más. En el grupo de 16 a 65 años (n = 29 304) el Se fue de 84,5 ± 17,8 y en el grupo de 60 y más (n = 4 421), de 88,6 ± 5,2 (P[F] = 0,000000).

Se identificaron cinco técnicas de medición, pero las tres más frecuentes fueron la espectrometría de absorción atómica (EAA), en 64% de los estudios, la espectrofluorometría en 19% y el análisis de activación por neutrones (AAN) en 12%. El uso de las técnicas varió según la región (P[X2] = 0,142) y el tiempo (P[X2] = 0,019). Todos los estudios que usaron AAN se hicieron antes de 1991, 74% de los que usaron EAA fueron posteriores a 1991, 87% de los que usaron espectrofluorometría se hicieron entre 1981 y 1990, y todos los que usaron Pixe (Particle-induced X-ray emission spectrometry) o ICP-MS (inductively coupled plasma mass spectrometer) fueron publicados en 1991-2000. La técnica de medición influyó no significativamente en el nivel medido de Se en suero/ plasma (P[K-W] = 0,087): AAN 93,0 ± 20,2 (n = 785 personas); espectrofluorometría 84,4 ± 15,4 (n = 1 060); EAA 78,3 ± 29,5 (n = 15 856); Pixe/ICP-MS 80,96 ± 16,51 (2 666 personas).

Selenio sérico/plasmático en menores de 19 años sanos por país y región. La revisión incluyó 23 estudios realizados en menores de 19 años de 10 países europeos, entre 1977 y 2004, y que involucraron a 5 296 personas. Los valores de Se en suero/plasma variaron entre 47,39 y 145,0 µg/L, con valores ponderados de 48,43 a 87,04 por país y de 60,03 a 81,95 µg/L por región europea (23, 50, 52, 73-74, 108, 115-131) (cuadro 2). Para Europa, los valores ponderados fueron un poco menores que los calculados para adultos europeos en esta revisión, pero la diferencia fue altamente significativa (P[F] = 0,000000; n niños = 5 296 y n adultos = 42 103).

Relación entre edad y selenio sérico/plasmático

La relación cuantitativa entre la edad de las personas y el nivel de Se en suero/plasma se analizó de dos maneras: a) mediante la comparación de los promedios de Se mostrados por tres grupos de edad (niños < 19 años; adultos 19-65 años; ancianos > 65 años), es decir con un análisis de varianza; b) mediante el análisis de correlación lineal, explorando el cambio en el nivel de Se en función de la edad.

Se encontró que los niveles de Se tenían diferencia altamente significativa según el grupo etario (53 informes: 8 en niños, 40 en adultos, 5 en ancianos; solo 4 informes trabajaron 2 ó 3 grupos de edad) (P[F] = 0,000 000): niños 88,3 ± 25,8 (n = 2 294); adultos 85,8 ± 24,7 (n = 23 413; (ancianos 83,3 ± 11,0 (n = 4 421).

Se analizó la correlación lineal entre la edad de las personas adultas y su nivel de Se: el coeficiente rho de Spearman indicó una baja correlación positiva (rho = 0,118), sin que hubiese asociación estadísticamente significativa (P = 0,409). En los menores de 19 años, las variables edad-nivel de Se mostraron también baja correlación positiva (rho = 0,0110), igualmente no significativa (P = 0,959), aunque en la región oeste la correlación fue moderada (rho = 0,5930) pero no significativa (P = 0,092), mientras que en la región sureste hubo correlación baja y negativa (rho = -0,042), no significativa (P = 0,915), resultados que ratifican la importancia que tiene la zona geográfica en el valor de Se. En resumen, los datos analizados no mostraron correlación lineal estadísticamente significativa entre edad y Se, ni en adultos ni en niños.

Selenio en suero en américa latina

La búsqueda en Lilacs (18 junio de 2009) con "selenio" y "humanos" arrojó 6 referencias, pero solo una trata sobre valores de Se en las personas: en la leche materna de mujeres desnutridas y sus hijos en Brasil (132). Una búsqueda en Pubmed (18 junio de 2010) con "selenium, human, país", donde "país" fue el nombre en inglés de cada país latinoamericano, obtuvo 12 estudios, publicados en 33 años (1978 a 2010); de ningún país hubo datos representativos, sino que siempre se trató de uno o unos pocos lugares y grupos humanos específicos (133-145); los datos sobre esta región se limitaron a tres referencias sobre Se en sangre total y en cabello (133-145) (cuadros 3 y 4).

 

 

 

 

En América Latina los valores ponderados de Se sérico de adultos y niños no tuvieron diferencias significativas (P = 0,551538), pero sí existieron entre esos dos grupos y los neonatos (P = 0,000000).

Síntesis

Los resultados de la revisión bibliográfica sobre Se en suero o plasma se pueden resumir como sigue:

  • En adultos, los valores ponderados de Se en suero/plasma en Europa (85,19 ± 14,58; n = 49 869) difieren significativamente de los de América Latina (91,51 ± 18,78; n = 403) (P = 0,000000).
  • En niños y jóvenes, los valores ponderados de Se en suero/plasma en menores de 19 años de Europa (74,21 ± 9,50; n = 5 296) difieren significativamente de los de menores de 15 años de América Latina (93,25 ± 39,20; n = 72) (P = 0,000000).
  • En Europa, los valores ponderados de Se en suero/plasma en adultos (85,19 ± 14,58; n = 49 869) difieren significativamente de los de menores de 19 años (74,21 ± 9,50; n = 5 296) (P = 0,000000).
  • En América Latina, los valores ponderados de Se en suero/plasma en adultos (91,51 ± 18,78; n = 403) no difieren significativamente de los de menores de 15 años (93,25 ± 39,20; n = 72) (P = 0,443483).

 

DISCUSIÓN

Los niveles de Se en suero/plasma de Europa calculados en esta revisión mostraron notoria variación entre países y regiones, lo que concuerda con lo ya observado por otros autores (12, 146-148). El promedio ponderado latinoamericano para adultos resultó mayor que el europeo y también dentro de América Latina hubo variaciones notorias. Estos valores de Se en suero/plasma de Europa y América Latina son bajos comparados con los hallados en Estados Unidos en 2007, que fueron de 125,7 µg/L para adultos de 20 y más años (n = 8 876; muestra nacional; valor ajustado por etnia, sexo, edad e índice de masa corporal), y en Canadá, de 125,9 ± 13,00 µg/L (datos ponderados de cuatro estudios; n total = 539 personas adultas sanas) (149-152).

Los promedios ponderados de los países europeos resultaron bajos (p. ej. en Hungría, República Checa, Rusia occidental y la ex Yugoeslavia [<70 µg/L]) o altos (p. ej. Noruega, Portugal, Rusia oriental, Suiza y Turquía [> 90 µg/L]). Algo similar se encontró en los pocos estudios en adultos latinoamericanos, pues los niveles de Se fueron bajos, como en Perú a gran altura sobre el nivel del mar (59 µg/L) y en Brasil (73 µg/L), o bien altos, como en Chile (113 µg/L) y Perú a baja altura (117 µg/L). Esto indica que, incluso cuando los promedios ponderados de Europa y América Latina son muy cercanos (85 µg/L y 90 µg/L, respectivamente), pensar en un valor de referencia único para ambos continentes podría tener importantes limitaciones.

En consecuencia, parece necesario lograr valores de referencia propios para cada país y aun para regiones dentro de un país, como bien lo ilustra el caso del gran territorio de Rusia, donde en el oeste se encontraron valores tan bajos como 70 µg/L, mientras en el este se llegó a 124 µg/L. El análisis de los datos de otros países europeos por regiones mostró un comportamiento similar, con gran variación regional.

Hay hiposelenemia sérica si hay menos de 58,4 µg/L (<0,74 µMol/L), que es moderada si hay de 24,0 a 43,4 µg/L (0,30 a 0,55 µMol/L), e intensa si es menor de 24,0 µg/L (<0,30 µMol/L) (153). El nivel para definir hiposelenemia dado por estos autores (<58,4 µg/L) concuerda con algunas propuestas, pero no con otras, que elevan ese umbral hasta 80 µg/L (154). Se ha llamado la atención sobre las grandes diferencias entre los datos publicados sobre elementos trazas en los líquidos y tejidos corporales, afirmándose además que había pruebas crecientes que sugerían que tales variaciones no obedecían solo a factores biológicos (sexo, edad, dieta, condiciones fisiológicas), exposición ambiental, circunstancias geográficas o razones similares, sino que también podrían relacionarse de manera importante con inexactitudes técnicas y con la recolección y manipulación inadecuadas de las muestras (155-156). Asimismo, con las técnicas más modernas, los valores informados tienden a disminuir y a tener distribución normal (gaussiana) (156).

Aunque el presente análisis no halló diferencia estadísticamente significativa entre las técnicas de medición del Se en suero/plasma (P[K-W] = 0,087), no puede ignorarse la importancia de esta variable. Todo lo anterior obliga a analizar críticamente el asunto de escoger una u otra técnica de medición para avanzar en los estudios de medición del Se en suero/plasma, así como a interpretar con rigor y cautela el significado de los datos que se obtienen, sobre todo en el momento de hacer comparaciones con lo hallado en otros lugares y quizás con otras técnicas.

Vale señalar que las personas que tienen valores "bajos" de Se en suero/ plasma (p. ej. 60-65 µg/L) no pueden clasificarse como "enfermas" o en estado de "anormalidad" por ese único hallazgo. Se sabe que el nivel de Se en sangre necesario para obtener una expresión completa o saturación de la actividad de la enzima GSH-Px es aproximadamente de 95-100 µg/L de sangre total, valor similar a los 90 µg/L de sangre total referidos por otros autores (157). También se dice que el nivel de Se en eritrocitos requerido para obtener una actividad de GSH-Px en meseta es 140 µg/L de eritrocitos (158). Teóricamente, un nivel de Se en eritrocitos de 140 µg/L corresponde a 70 µg/L en suero/plasma, si la relación 2:1 entre el Se eritrocitario y el sérico/ plasmático es real y general. En esas condiciones, un valor de 60-65 µg/L no sería muy bajo.

De igual manera, se ha informado que cuando las selenoproteínas plasmáticas alcanzan un nivel de meseta, contienen 70-90 µg/L (0,8-1,1 µMol/L) de Se (159), de tal forma que ese valor puede considerarse como la concentración ideal de Se en el plasma y el suero. Los promedios ponderados de Europa (85 µg/L) y América Latina (90 µg/L) estarían, entonces, en este "rango ideal".

Hay que hacer hincapié en la necesidad de considerar, además del lugar y la técnica de medición, otras variables que influyen en el nivel sérico/plasmático de Se, por ejemplo el sexo y la edad que, como se mostró, en Europa determinaron diferencias estadísticamente significativas en las concentraciones de Se. Esto hace más complejo el problema de lograr valores de referencia para un país.

La presente revisión tiene fortalezas considerables, como la gran cantidad de datos recopilados y la diversidad de países, regiones y técnicas analizados, que permitieron examinar el papel del sexo y la edad en los niveles de Se en suero/ plasma, algo que resultaba confuso a partir de los informes individuales. Al mismo tiempo, hay que mencionar la escasez de datos para América Latina, tanto en términos de número de estudios como de cantidad de sujetos evaluados. Entre las debilidades de este estudio figuran el no haber podido profundizar el análisis en función de estratos más específicos, como los definidos por edad y sexo, ni evaluar el papel de otras variables epidemiológicas (p. ej. hábito de fumar y consumo de alcohol, dieta y ejercicio físico) debido a la ausencia de dicha información en los trabajos revisados -no por deficiencia sino porque sus objetivos eran otros.

Es de esperar que los datos obtenidos contribuyan a adquirir un conocimiento más claro y preciso acerca de la variación del Se sérico/plasmático humano en los países y regiones europeos, así como la influencia de la edad y el sexo en esos niveles. Adicionalmente, ofrecen las bases para conocer la variación de estas concentraciones en los países latinoamericanos y orientar futuras evaluaciones de Se en poblaciones de países o regiones de países que carecen de esa información. Los niveles de Se sérico/plasmático en sujetos sanos servirán como punto de comparación para interpretar el estado de Se en diferentes estados de salud enfermedad.

De manera sucinta, se concluye que:

  • Los valores de Se sérico/plasmático mostraron diferencias estadísticamente significativas según el sexo y la edad, en Europa, y fueron más altos en adultos y niños latinoamericanos que en europeos -con la salvedad de que los datos de América Latina se basan en muestras muy pequeñas.
  • La influencia de la técnica de medición de Se en suero/plasma se considera crítica, aunque en esta revisión tal influencia no resultó estadísticamente significativa.
  • En América Latina se requieren estudios poblacionales adecuadamente planificados y diseñados que permitan generar valores de referencia sobre Se en suero/plasma autóctonos.
  • Por último, con base en los hallazgos del presente estudio, se ofrecen las siguientes recomendaciones para trabajos de investigación futuros sobre Se en suero/plasma de humanos:
  • Considerar las variables críticas identificadas (variación regional, técnica de medición, sexo y edad) y otras que son de interés y cuyo papel en el estado de Se no está bien definido, como la actividad física, la dieta, el hábito de fumar y el consumo de alcohol, así como el estado hormonal (prepubertad, pubertad, adultez, gestación, menopausia).
  • No emplear los datos presentados en el presente estudio de resumen de información como guía para definir estados de salud o enfermedad, pues tales diagnósticos requieren valores de referencia autóctonos.
  • Evaluar los contenidos de Se en las dietas típicas de los países y sus regiones, porque el Se entra a la cadena alimentaria al consumir vegetales y productos de origen animal, los que a su vez expresan el contenido de Se del suelo o de adiciones que se hacen a este o a los alimentos.

Agradecimiento. El autor agradece a Margaret Rayman, profesora de Medicina Nutricional en la Universidad de Surrey, Reino Unido, su gentil aporte de abundante y valiosa información sobre estudios realizados en diferentes fechas y sitios de Europa. Este trabajo fue financiado por la Universidad de Antioquia (Medellín, Colombia) y en el año 2010 contó con el apoyo de la Estrategia de Sostenibilidad Universidad de Antioquia 2009-2010.

 

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Manuscrito recibido el 5 de febrero de 2010.
Aceptado para publicación, tras revisión, el 26 de julio de 2010.

 

 

1 Literatura Latinoamericana y del Caribe en Ciencias de la Salud (LILACS).
2 Scientific Electronic Library Online (SciELO), incluidas SciELO Public Health, SciELO Colombia y SciELO Brasil.
3 En todas las ecuaciones el símbolo "/" indica división y el símbolo "
Σ" indica sumatoria.

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