¿Qué tan lejos estamos de la sociedad del conocimiento?

El crecimiento del PIB de Colombia ha pasado por tasas promedio de 4,8 % en el período de 2003 a 2006 a 7,5 % en los años 2007 y 2008. Este crecimiento del PIB ha sido generado en gran parte por el aumento de la inversión, la cual representó 29 % en el año 2008. Por otra parte, en las últimas dos décadas ha habido un esfuerzo nacional significativo de todos los actores buscando acrecentar los recursos de investigación, los grupos de investigación y las capacidades institucionales.

Sin embargo, el crecimiento económico del país no es dinamizado por el desarrollo científico y tecnológico nacionales, y los niveles de inversión mencionados no han modificado sustancialmente la investigación en ciencia y tecnología. En estas condiciones, el reciente crecimiento sostenido del país sugiere algunos de los problemas de fondo que impiden sincronizar ciencia y tecnología con el desarrollo del país, o viceversa.

De hecho, Colombia sigue ocupando un lugar rezagado en todos los indicadores de desarrollo científico y tecnológico (investigadores y doctores por mil habitantes, publicaciones indexadas, proporción de graduados en ciencias, patentes, etc.), comparada incluso con países como Brasil, Chile, Argentina y México. Así mismo, en Colombia, la inversión que realizaron todos los actores en actividades de ciencia, tecnología e innovación, en el año 2005, alcanzó el 0,52 % del PIB. Y la inversión en Investigación y Desarrollo llegó sólo al 0,18 % del PIB. Esto significa que, pese a los esfuerzos, el nivel de inversión en Investigación y Desarrollo sigue siendo muy bajo como para contar con un motor efectivo de transformación productiva y social.

Esta compleja situación amerita algunos comentarios.

- El modelo de desarrollo actual prometió en su momento abrir un nuevo cauce de transformación económica y social, con base en políticas como la apertura, la reconversión industrial y las reformas estructurales. En abstracto, el modelo neoliberal debería superar las estrecheces del modelo Cepalino y abrir las puertas a un desarrollo crecientemente centrado en el conocimiento y la innovación. Esto no ha ocurrido y, en general, el modelo neoliberal resultó tan poco amigable con la ciencia y tecnología nacionales, como el modelo Cepalino. Sólo el 2,3 % de las empresas manufactureras pueden considerarse como innovadoras. La gran mayoría prefiere comprar la tecnología en el exterior antes que involucrarse en procesos de creación o asumir riesgos en transformaciones tecnológicas.

- En este contexto estructural el sector privado cumple un pobre papel en la financiación de la investigación y desarrollo, a pesar de que gran parte de la industria nacional requiere profundas transformaciones tecnológicas.

- Las políticas nacionales de ciencia y tecnología no han contado con la fortaleza, los recursos y las capacidades institucionales como para superar las estrecheces del modelo de desarrollo. De esta manera, la débil interacción positiva entre los problemas estructurales y las políticas ha impedido que opere el círculo virtuoso entre Estado, academia y empresas.

Carlos A. Agudelo C.
Instituto de Salud Pública. Universidad Nacional de Colombia

Instituto de Salud Publica, Facultad de Medicina - Universidad Nacional de Colombia Bogotá - DF - Colombia
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