Propuesta de un formulario abierto para un programa de atención médica dirigida en México

 

Comité Terapéutico y Farmacológico de México*

 

 

Resumen
Objetivo
. Integrar un formulario abierto con recomendaciones para el uso de medicamentos en la práctica médica privada, útil para que el médico encuentre un espectro terapéutico amplio que le permita seleccionar la mejor alternativa para su paciente. Material y métodos. Un comité médico interdisciplinario de alto nivel científico revisó todos y cada uno de los ingredientes activos comercializados y disponibles para su venta en México; esta revisión formó parte de un programa de administración de beneficios farmacéuticos y atención médica dirigida en nuestro medio. El comité clasificó cada uno de los medicamentos de acuerdo con las siguientes categorías: a) esenciales; b) excluidos, y c) no esenciales-no excluidos. Los criterios de dicha clasificación se definieron a partir de un estricto análisis de medicina, basado en evidencia y en el marco de un riguroso sustento científico. Resultados. El formulario propuesto está integrado por un total de 1 106 ingredientes activos -solos o combinados-, de los cuales 429 (38.8%) se catalogaron como esenciales. Cerca de uno de cada 10 fármacos (8.7%) utilizados en la actualidad en la práctica médica privada en México se clasificaron como excluidos, por aspectos relacionados con su eficacia o su seguridad. Algunos de estos medicamentos son altamente prescritos. Conclusiones. En este trabajo se detalla el proceso que se siguió para integrar el comité que clasificó los medicamentos, sus objetivos y los criterios establecidos para su funcionamiento, y se exponen las bases para estructurar la lista final de ingredientes activos que conforman el formulario abierto que aquí se propone.
Palabras clave: economía farmacéutica; formularios; administración de beneficios farmacéuticos; atención médica dirigida; México

 

 

Abstract
Objective
. To integrate an open formulary with drug use recommendations in which a physician could find a wide range of therapeutic options for his private practice. Material and methods. An interdisciplinary medical committee with a high scientific level, reviewed each one of all the drugs available to be sell in Mexico, as part of a Pharmacy Benefit Management & Manage Care program implemented in our country. Each drug was classified according to its active ingredient under one of the following categories: 1) essentials, 2) excluded, and 3) not essentials - not excluded. The decision in each case was based on pure scientific grounds and using an Evidence-Based Medicine analysis. Results. The proposed formulary contains a total of 1106 active ingredients -either unique or in combination-, from which 429 (38.8%) were classified as essentials. About one-out-of-ten drugs (8.7%) currently in use within the private medical practice in Mexico, some of them highly prescribed, were regarded by the committee as excluded due to concerns about their efficacy and/or or safety. Conclusions. On this report a detailed description of the process followed to conform the committee, its objectives an its performing criteria is presented, as well as the bases under which the final list of drugs of the formulary were set.
Key words: economics, pharmaceutical; formularies; pharmacy benefit management; managed care; Mexico

 

 

La atención médica dirigida (AMD) (managed care) se define como un sistema organizado de atención médica estructurado para obtener la mayor calidad y eficiencia del servicio de salud,1 objetivo que se logra mediante la aplicación práctica de conceptos de economía de la salud, economía clínica y farmacoeconomía, sin olvidar nunca la optimización del uso de recursos. Este enfoque es particularmente útil en relación con el empleo de medicamentos, aspecto que cubren de manera específica las organizaciones dedicadas a la administración de beneficios farmacéuticos (ABF) (pharmacy benefit management) con la utilización de formularios, la verificación de elegibilidad con criterios de admisión y surtido predefinidos, el manejo específico de casos y la aplicación de programas clínicos especiales.

Los conceptos de AMD y ABF se forjaron en los Estados Unidos de América (EUA) durante la década de los setenta, y en los tres últimos años se han extendido prácticamente a todo el mundo.2, 5 En el México de hoy, iniciativas como las mencionadas encuentran terreno fértil por la rápida evolución de los servicios de salud en todos los ámbitos durante los últimos años. Recientemente, FrenkI denominó a este tipo de empresas "organizaciones articuladoras de servicios integrales de salud"(OASIS), descripción que permite enfatizar en forma global el concepto de AMD.

La integración del médico de consultorio a la actividad de las farmacias, parte fundamental de todo sistema de AMD o ABF, permite definir y modificar hábitos prescriptivos como efecto directo de un buen flujo de información médico-farmacia. El médico recibe una retroalimentación efectiva por medio del historial farmacológico del paciente, reglas de uso de medicamento, formularios establecidos, guías de tratamiento y programas clínicos especiales. A los beneficios clínicos innegables de este tipo de programas, se agregan además, en forma implícita, beneficios económicos que resultan de evitar la sobreutilización, el abuso o el uso inapropiado de los medicamentos.

La piedra angular de un programa de AMD o de ABF es la lista de medicamentos que integran su formulario, entendido éste como el grupo de fármacos disponibles para que los médicos receten a la población en donde opere el programa. Los objetivos planteados en la conformación de cualquier formulario terapéutico determinan la manera en que finalmente se aplique. En este sentido, puede haber tres tipos diferentes de formularios: a) los destinados únicamente a reembolsos; b) aquellos con un enfoque puramente clínico, y c) una combinación, en la cual se conjugan el objetivo económico-financiero y el clínico. En cualquier caso, en un formulario todos los medicamentos deben clasificarse según criterios preestablecidos, ya sea que se contemple un esquema de seguro médico un programa de atención médica o simplemente que se recomienden ampliamente para una situación clínica específica o para un grupo médico en particular. Un formulario puede ser abierto, es decir, que incluya todos los medicamentos disponibles en el mercado y que sólo establezca recomendaciones para su prescripción, o bien, cerrado, lo que implica aplicar restricciones y exclusiones.1 En México existe una experiencia amplia en la utilización de formularios, particularmente con las varias ediciones del Cuadro Básico de Medicamentos del Sector Salud (CBMSS).6 Al evaluar la utilidad de un formulario terapéutico es fundamental valorar asimismo sus objetivos.

Según la International Society for Pharmacoeconomics and Outocomes Research, en un formulario cerrado se controlan de manera estricta los medicamentos disponibles,7 y, por lo tanto, el médico prescriptor debe ajustarse a él. En este sentido, el CBMSS es un ejemplo típico de un formulario cerrado, que ha probado ser útil de acuerdo con los objetivos para los que fue creado.

En este trabajo se presenta un formulario abierto diseñado y aplicado en un sistema de ABF en México.

 

Material y métodos

En noviembre de 1995 se estructuraron las bases para iniciar un programa de AMD en México para dar servicio inicialmente a una población de 10 500 beneficiarios de acuerdo con un esquema de prepago. El tipo de beneficio farmacéutico cubierto por el pagador para esta población incluye 100% de la prescripción médica y acceso a una red de servidores privados independientes, (médicos y farmacias) que tienen convenios de prestación de servicios con tabuladores y descuentos preestablecidos. Uno de los aspectos más importantes desde la planeación de todo el programa fue la integración de un comité terapéutico y farmacológico: esto es, un grupo de médicos de diferentes especialidades cuya característica común fue la de ser expertos en su área, con reconocimiento en todo el territorio nacional. A este comité se le encomendó, como tarea inicial, una extensa revisión analítica y crítica de información científica basada en evidencia, -obtenida ésta mediante diferentes fuentes especializadas en medicamentos-, así como elaborar recomendaciones prácticas y útiles para médicos que proporcionan atención a pacientes ambulatorios de la práctica privada en nuestro medio. Desde su formación, este grupo quedó estructurado como un comité científico con un perfil puramente académico, y se constituyó por 11 especialidades seleccionadas según el perfil epidemiológico prevaleciente en México (cardiología, endocrinología, farmacología clínica, gastroenterología, ginecobstetricia, infectología, medicina interna, neumología, oncología, pediatría y reumatología). La principal diferencia de este comité con los que funcionan en EUAII fue que aquí se incluyeron las especialidades de pediatría, ginecobstetricia e infectología, las cuales en nuestro medio evidentemente tienen una gran importancia. Además, se estableció un grupo de apoyo, que se convoca de acuerdo con los tópicos en discusión, constituido por especialidades como dermatología, alergología, oftalmología, hematología, psiquiatría, otorrinolaringología, urología y neurología, lo que permitió cubrir otras áreas importantes y hacer en conjunto recomendaciones clínicas sobre el empleo de más medicamentos.

Para seleccionar a los médicos representantes de cada especialidad se eligió un perfil con base en el curriculum vitae, por lo que en cada caso se realizó un análisis cuidadoso del número de publicaciones nacionales e internacionales, grados y nombramientos académicos, así como de su experiencia personal en medicina privada. Dentro de este marco se logró integrar un grupo interdisciplinario de médicos especialistas que tuvieron en común ser reconocidos a nivel nacional por sus aportaciones académicas y con excepción del farmacólogo clínico todos con intensa práctica médica privada, factores considerados como fundamentales para lograr los objetivos del programa.

Como primera tarea, el comité revisó cada uno de los medicamentos disponibles en el mercado farmacéutico para integrar un formulario que incluyera recomendaciones prácticas para nuestro medio. Se utilizó una modificación de la clasificación de medicamentos propuesta por la American Hospital Formulary Service (AHFS).8 El comité discutió cada clase terapéutica de la totalidad de medicamentos disponibles para su venta en México, clasificando al ingrediente activo como: a) esencial, definido como el que ofrece beneficios que lo distinguen del resto de los medicamentos de su misma clase; b) excluido, considerado como aquel en el cual la información recabada es discutible, o en el cual hay evidencia de que su efectividad y seguridad son superadas por otros medicamentos, y c) no esencial-no excluido, definido como uno más en su clase, es decir, con la misma efectividad y seguridad que los demás y sin claras ventajas respecto a los ya existentes. Unicamente se discutieron ingredientes activos; las diferentes formas farmacéuticas y vías de administración sólo se consideraron en casos muy particulares, cuando existían implicaciones clínicas muy importantes.

La primera etapa para la integración del formulario fue analizar el perfil farmacológico y clínico de cada uno de los medicamentos, para lo cual se revisaron estudios clínicos tanto multicéntricos como no multicéntricos, con resultados basados en evidencia pero considerando también la experiencia clínica y el conocimiento farmacológico de cada uno de los miembros del comité. Cuando el comité lo consideró necesario, se realizó una búsqueda bibliográfica extensa y minuciosa en bases de datos especializadas.

La logística de trabajo se definió desde la primera reunión; se nombró un presidente, cuya principal función fue coordinar las sesiones de trabajo mediante la conducción y agilización de las sesiones en cuanto a temática, tiempos y prioridades. Para lograr el objetivo final se estableció que cada decisión se aprobara por el comité en pleno, con un sustento científico necesario y de medicina basada en evidencia (MBE). Se discutió cada medicamento en forma individual hasta consensar su clasificación. Cuando hubo polémica o la discusión se prolongaba demasiado, la decisión final se posponía hasta obtener mayor información. Cada miembro del comité tenía derecho a votar, pero también de abstenerse cuando reconocía no tener experiencia con el medicamento en cuestión.

Durante todo el proceso de evaluación se contó con un paquete de información sobre uso de medicamentos que incluía: a) el análisis de más de 22 000 recetas realizadas durante 1995 por médicos que atienden pacientes de la industria bancaria; b) las bases de datos del Diccionario de Especialidades Farmacéuticas-PLM®, International Marketing Services (IMS)®, Vademecum Farmacéutico®, y de importantes distribuidores farmacéuticos en México; c) información de nuevos medicamentos obtenida en una búsqueda electrónica en diferentes fuentes como Micromedix®, Drugdex®, Martindale® y Physicians Desk Reference (PDR)®; d) información farmacológica y farmacéutica local e internacional; e) el formulario abierto de un programa de AMD vigente en EUA; f) la última versión del CBMSS,6 y g) una base de datos con la información recabada a partir de las fuentes anteriores, que sirvió de plataforma para la elaboración del formulario final. Cada miembro del comité recibía -con más de tres semanas de anticipación a las reuniones de trabajo- una carpeta con todo el material bibliográfico relacionado con los temas que se tocarían en las juntas. El comité discutió únicamente ingredientes activos disponibles para su venta en el mercado farmacéutico de México, por lo que, antes de someterlo a discusión en las sesiones de trabajo, se verificó la existencia de cada medicamento.

Aunque no fue posible contar con el Registro de Medicamentos de la Secretaría de Salud, con las bases de datos de los principales distribuidores de medicamentos en nuestro país se facilitó enfocar la evaluación únicamente en los productos efectivamente disponibles en nuestro país.

Debido a que el propósito fundamental de la clasificación de los medicamentos fue la conformación de un formulario universal que sirviera de base para la elaboración de planes para los diferentes esquemas de atención médica con criterios puramente clínicos, en todo momento se evitó de manera intencional mencionar marcas, precios o laboratorios de manufactura. El formulario se aplica en el área médica de la institución que paga por el beneficio farmacéutico, a la cual se le presentan las recomendaciones basadas en la revisión del comité y la que define el plan o listado de medicamentos que finalmente integra su formulario.

Los aspectos más trascendentes de cada reunión eran capturados de manera detallada en una computadora personal por un médico que no pertenecía al comité y que no participaba directamente en la discusión. Esta información se analizaba posteriormente y se resumía para elaborar un documento con las conclusiones de cada junta de trabajo. Ante cualquier duda, siempre se obtuvo una retroalimentación de manera directa con los miembros del comité.

Para el grupo de medicamentos clasificados como excluidos, tuvo lugar una segunda fase antes de su eliminación definitiva: se efectuó una nueva y cuidadosa búsqueda bibliográfica específica y se levantó una encuesta por escrito a una muestra representativa de 80 médicos que prescribían recetas a pacientes de la industria bancaria, para conocer su opinión en relación con la recomendación de exclusión que había hecho el comité. Esta información se utilizó en una segunda sesión de trabajo, en la que se evaluó de nuevo con sumo cuidado el posible impacto de la eliminación definitiva del formulario de este grupo de ingredientes activos, y con la seguridad de que en cada caso existiera evidencia que respaldara la exclusión.

 

Resultados

El comité tuvo su primera reunión de trabajo en junio de 1996, y hasta agosto de 1997 se logró clasificar todos los ingredientes activos disponibles en nuestro país. Para llegar a este punto se necesitó una gran cantidad de juntas informales con el fin de consultar con los miembros del comité primario y del grupo de apoyo, así como tres reuniones formales del comité en pleno de dos días de trabajo cada una.

Se evaluó el universo de medicamentos actualmente comercializados en México y disponibles en las farmacias para su venta al público. Esta base contiene un total de 6 420 productos farmacéuticos en presentaciones finales, que corresponden a 3 810 marcas comerciales y 1 211 ingredientes activos individuales o combinados, 100% de los cuales están disponibles en nuestro país.

Cada uno de los medicamentos se integró para su manejo práctico, en uno de 15 grandes grupos de acuerdo con la especialidad médica a la que pertenecían. Algunos medicamentos se insertaron en más de una especialidad, ya sea por tener una forma farmacéutica diferente o simplemente por razones prácticas para el médico usuario. Se encontró que más de la mitad (50.5%) de todos los medicamentos disponibles en el mercado farmacéutico mexicano se encuentran concentrados en cuatro especialidades: infectología (14%), neurología y psiquiatría (14.1%, aquí están la mayoría de los analgésicos), dermatología (12.1%) y gastroenterología (10.3%).

Del universo de medicamentos evaluados (n= 1 211), el comité consideró como medicamentos esenciales, 429 (35.4%); como excluidos, 105 (8.7%) y como no esenciales-no excluidos, 677 (55.9%). La distribución de cada tipo de medicamentos por especialidad se observa en el cuadro I. La lista final de medicamentos esenciales -grupo que podría considerarse como el mínimo necesario del programa de AMD- se muestra en el anexo.

 

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Cuando un ingrediente activo era el único representante en México de una clase terapéutica, se clasificó tomando en cuenta la importancia de que dicha clase estuviera representada en el formulario final.

En los casos en que existen dos o más ingredientes activos en una misma clase terapéutica, la clasificación de cada uno de estos medicamentos incluía aspectos basados en evidencia científica que permitieran distinguir un fármaco del resto de la misma clase (p.e., inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina). En algunos casos, si no había una marcada diferencia entre distintos fármacos de una misma clase, considerada relevante, se clasificó a todos como esenciales, pues se decidió que la presencia de por lo menos uno de ellos en un formulario cerrado sería suficiente para asegurar la calidad de la atención médica (p.e., antagonistas H2).

Al comparar la distribución por grupos de los ingredientes activos clasificados como esenciales con la lista original (anterior a la clasificación), se observa que la especialidad de dermatología corresponde a 1.63% del total, contra 12.1% que tiene en el mercado farmacéutico actual. Esta reducción explica el hecho de que dermatología no aparezca como una de las especialidades con mayor peso en la lista de esenciales, en la cual 51.98% se concentra en cuatro grupos: infectología (16.6%), neurología y psiquiatría (15.9%), cardiología (10.5%) y gastroenterología (9.1%).

El grupo de ingredientes activos excluidos se puede observar también en el anexo. Como puede apreciarse, 25 de los 105 medicamentos de esta clase (24%) son productos que contienen cuatro o más ingredientes activos, y su exclusión se basó fundamentalmente en el riesgo que implica el posible sinergismo de varios de estos ingredientes9,10 y la falta de evidencia científica que apoyara su efectividad y seguridad. Este criterio afectó particularmente a los medicamentos que pertenecen a tres áreas específicas: a) neumología y alergia, b) dermatología y c) gastroenterología, en donde se concentraron más de la mitad de las exclusiones (56.19%), con 23.8, 18.1 y 14.3%, respectivamente.

El grupo de medicamentos catalogados como no esenciales-no excluidos correspondió a 56.97% del total del universo, y se concentraron primordialmente en cuatro grupos: 14.4% en dermatología, 14.3% en infectología, 14.2% en neurología (grupo que incluye analgésicos) y 10.5% en gastroenterología (cuadro I).

La relación entre excluidos/esenciales es más alta en neumología y alergia (1.67), seguida de dermatología (0.66) y otorrinolaringología (0.40), mientras que la relación entre no esenciales-no excluidos/esenciales se encuentra por arriba de 2 en cinco grupos: misceláneos (8.0, aunque con n= 18, el número total más bajo de medicamentos), neurología (3.67), dermatología (3.38), oftalmología (2.25) y vitaminas (2.20).

 

Discusión

El formulario universal que se presenta en este trabajo ha sido la base para diseñar el plan de medicamentos que conforman el formulario que se está aplicando desde noviembre de 1996 en un programa de AMD en México. La clasificación en este formulario universal, definido así por contener todos los medicamentos disponibles en el mercado farmacéutico mexicano, permite hacer recomendaciones basadas en evidencia para incluir o excluir medicamentos (grupo de esenciales o de excluidos, respectivamente). El programa en que se aplica este formulario está diseñado para que, antes de ser surtida, cada receta se compare siempre con una base central de datos farmacológicos que incluye el historial farmacológico del paciente y recomendaciones actualizadas y prácticas sobre uso de medicamentos. El sistema, además de vigilar la aplicación del formulario para evitar el surtido de medicamentos catalogados como excluidos, permite detectar situaciones de alto riesgo para el paciente, como interacciones graves de medicamentos, tomar precauciones para pacientes en edad pediátrica o geriátrica, evitar duplicaciones terapéuticas, etcétera, información que se hace llegar al médico prescriptor por medio de una terminal de computadora en su consultorio o de un mensaje codificado desde la farmacia. De esta forma, el médico recibe información antes de que el paciente obtenga el medicamento, lo cual asegura la selección óptima de un medicamento para cada paciente en una situación particular. Cada médico tiene un manual que incluye el listado completo de medicamentos con su clasificación respectiva, donde se informa además sobre la política de cobertura de medicamentos que aplica la institución patrocinadora del beneficio farmacéutico. El sistema permite detectar al médico que elabora recetas con medicamentos catalogados como excluidos y planear intervenciones que modifiquen su perfil prescriptivo.

Para que todo esto se lleve a cabo de una manera dinámica, se requiere tener en forma permanente un listado completo de los medicamentos disponibles regularmente en las farmacias, integrados en una base de datos electrónica que debe actualizarse periódicamente (en México, debido a la frecuencia en la variación de los precios de medicamentos -25 a 30 cambios diariamente- y en la entrada de nuevos productos -normalmente más de 100 al mes-, se recomienda que la actualización sea diaria). Esta base de datos debe ser altamente confiable y estar siempre a disposición del médico prescriptor.

El formulario propuesto en este trabajo proviene del universo de medicamentos actualmente comercializados en México y disponibles en las farmacias para su venta al público. Se han desarrollado formularios similares en países industrializados y no industrializados; por ejemplo, en EUA existen aproximadamente 5 000 productos diferentes (marcas comerciales), los cuales se encuentra incluidos en una publicación periódica con información farmacéutica actualizada. En Argentina existen alrededor de 7 000 productos, también integrados en un manual. En España hay alrededor de 16 000 medicamentos, incluidos en una base de datos no comercial al alcance de cualquier usuario.III En este sentido, México se encuentra en franca desventaja, pues a pesar de que se tiene un número importante de productos farmacéuticos, no existe una fuente de información actualizada, confiable y sin sesgos comerciales que permita al médico en la práctica privada seleccionar un producto farmacéutico con la certeza de que esté disponible y que lo ayude a reducir los frecuentes errores que genera la falta de información al prescribir. Este trabajo puede ser el primer paso hacia ese objetivo.

Los números finales de este proceso de evaluación de medicamentos son interesantes. Aproximadamente uno de cada 10 ingredientes activos disponibles en el mercado farmacéutico en México se clasificó como excluido, mientras que casi cuatro de cada 10 (38.8%) se catalogaron como esenciales. En otras palabras, del total de medicamentos que es posible encontrar en las farmacias de nuestro país sólo alrededor de 40% se consideraron alternativas que aportan un valor indiscutible en la prescripción médica, mientras que el uso de 10%, aproximadamente, significaría un riesgo potencial para el paciente. En el mismo sentido, más de la mitad de los ingredientes activos disponibles comercialmente en México (55.9%) se consideraron como uno más (del inglés me-too) en sus respectivas clases, sin un valor agregado que los haga realmente indispensables. Este grupo de medicamentos es, sin duda, el que representa mayor gasto y problemas terapéuticos. La relación entre este grupo y el de esenciales muestra que prácticamente para cada medicamento esencial existe por lo menos un no esencial-no excluido (promedio de 1.58), y que existen por lo menos cuatro grupos en donde hay más de dos de estos potenciales sustitutos por cada ingrediente activo esencial (neurología, dermatología, oftalmología y vitaminas, con 3.7, 3.4, 2.3 y 2.2%, respectivamente) (cuadro I), lo que sin duda contribuye al incremento constante en el gasto de medicamentos.

El principal motivo para excluir un medicamento fue la asociación de varios ingredientes activos en el mismo producto (uno de cada cuatro de los que el comité recomendó excluir eran productos cuya formulación contenía cuatro o más ingredientes activos), combinación que no ofrece ningún beneficio comprobado por MBE. La puesta en marcha de estas recomendaciones podría contribuir a abatir la polifarmacia, factor común pero poco reconocido de sobreutilización de medicamentos en la práctica médica privada.

Un índice tal vez útil para distinguir los grupos terapéuticos que concentran la mayoría de los productos farmacéuticos comerciales cuyo uso implica un mayor riesgo, según el criterio del comité de expertos, lo constituye la relación entre excluidos/esenciales (cuadro I). Por ejemplo, el índice de 1.67, correspondiente al grupo de neumología y alergia, implica que existen en el mercado farmacéutico mexicano más medicamentos potencialmente peligrosos (excluidos) que medicamentos que aportan un valor terapéutico indiscutible (esenciales).

Por otra parte, es importante aclarar que el término esencial, definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS)11 se refiere al medicamento que satisface las necesidades de salud de la mayoría de la población, por lo que debe estar siempre disponible en cantidades y presentaciones farmacéuticas adecuadas. Según este criterio, la selección de los medicamentos esenciales depende de múltiples factores, que de ninguna manera se consideraron en el presente trabajo (véase la sección "Material y métodos"), por lo que el grupo de medicamentos catalogados por la OMS como esenciales no puede compararse con el grupo de esenciales resultante de esta evaluación.

De la misma manera, como los objetivos y la utilización del CBMSS son diferentes a los planteados aquí, su listado de medicamentos y la manera como se clasifican no son comparables con el grupo de esenciales propuesto. Sin embargo, al analizar la última versión del CBMSS,6 que contiene un total de 509 ingredientes activos -de los cuales 163 (32%) han sido clasificados como de primer nivel-, se observa que 100% de ellos también han sido clasificados como esenciales en el formulario universal que aquí se propone.

En conclusión, este formulario abierto para pacientes ambulatorios, estructurado por un comité científico del más alto nivel, constituye una herramienta útil para que el médico pueda tomar una decisión terapéutica más apropiada para su paciente, segura, efectiva, sin restricciones y dentro del marco del más alto control de calidad en los medicamentos, lo que permitirá ofrecer una atención médica integral completa. Las características de este formulario, debido a los objetivos de su conformación, difieren con claridad de otros utilizados en medicina institucional.11 Una segunda fase de este programa se enfocará en la revisión del formulario tomando en cuenta aspectos de farmacoeconomía como complemento de la evidencia clínica, la cual fue la base de esta primera evaluación.

 

Agradecimientos

El Comité Terapéutico y Farmacológico de México se constituyó con el apoyo de la compañía Medco de México Managed Care, S. de R. L. de C.V. Las siguientes personas participaron directamente en todo el proceso descrito en este trabajo: doctores Ingris Peláez Ballestas, Artemisa Aguilar Chiu y Gilberto Castañeda Hernández. Grupo de apoyo: doctores José Clemente Díaz Maqueo (hematología), Salvador González Gutiérrez (psiquiatría), José Huerta López (inmunología y alergia), Gladys León Dorantes (dermatología), Mario Antonio Mandujano Valdez (otorrinolaringología), Francisco Martínez Castro (oftalmología), Francisco Rubio Donnadieu (neurología), Aarón Torres García (urología).

 

Referencias

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* Integrantes del Comité Terapéutico y Farmacológico de México: Dr. José Luis Arredondo-García (pediatría/infectología), Dr. Augusto Bondani-Guasti (farmacología química), Dr. Rubén Burgos-Vargas (reumatología), Dr. Ernesto Castelazo-Morales (ginecología y obstetricia), Dr. Jaime de la Garza-Salazar (oncología), Dr. Carlos Jerjes-Sánchez-Días (cardiología/neumología), Dr. David Kershenobich-Stalnikowitz (gastroenterología), Dr. Alberto Lifshitz-Guinzberg (medicina interna), Dr. Eduardo Zorrilla-Hernández (endocrinología), Dr. José Luis Viramontes-Madrid (coordinador).

I Frenk J. Una visión estratégica de los servicios de salud, modelo de pluralismo estructurado. Fundación Mexicana para la Salud. Conferencia presentada en el Primer Congreso de Estrategia de Servicios de Salud para el Siglo XXI; 1997 marzo 11; México D.F. Documento no publicado.

II Guidelines for selection of independent clinical advisory board members, 1995. Documento confidencial de Merck-Medco Managed Care, Inc., EUA.

III Manual operativo de Merck-Medco Managed Care, Inc., EUA, 1997. Documento confidencial.

 

Fecha de recibido: 22 de abril de 1998 • Fecha de aprobado: 10 de diciembre de 1998

Solicitud de sobretiros: Dr. José Luis Viramontes Madrid. Medco de México Managed Care, S. de R. L. de C.V. Av. Insurgentes Sur 800, piso 12, colonia del Valle, 03100 México, D.F., México

Instituto Nacional de Salud Pública Cuernavaca - Morelos - Mexico
E-mail: spm@insp3.insp.mx