Cartas al editor

 

Producción científica de decanos de medicina y salud de universidades centroamericanas

 

Señor editor: En los últimos años se ha estado discutiendo acerca de la importancia de fomentar la investigación científica en salud, así como en salud pública, desde el pregrado.1 Además se ha reflexionado sobre la necesidad de que los docentes que instruyan investigación tengan formación en la materia así como producción científica que pueda verse reflejada en bases de datos bibliográficas de importancia como Scopus, Science Citation Index o Medline.2 Sin embargo, en muchas ocasiones se puede plantear la pregunta sobre si aquéllos que están al frente de las instituciones que forman futuros investigadores en salud, en particular los decanos, deberían o no tener también una apropiada formación en investigación, sobre todo producción científica en salud, que al momento de alcanzar dichos cargos administrativos les permita tener una perspectiva diferente sobre la importancia de la investigación.

Por esa razón quisimos explorar cuál es el nivel de producción científica de los actuales decanos de facultades de medicina y salud de 32 universidades centroamericanas (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá), de acuerdo con la revisión en la base de datos Scopus. Al igual que en otros estudios similares,3 se utilizó una combinación de nombres y apellidos de los decanos con su respectivo país; los casos de homonimia fueron tratados individualmente.4 Se evaluó, además, el número de artículos publicados en distintos periodos respecto del momento de la búsqueda, la publicación de artículos originales, el número de citas de las publicaciones y el índice h.5 En aquellos casos donde no se registraron artículos en asociación con el país e institución actual de afiliación, se revisó si existía producción científica previa vinculada con otros lugares (por ejemplo, durante su formación de pre y/o posgrado).

De los 32 decanos, encontramos que menos de la cuarta parte (7/32) había publicado un artículo al menos una vez en su vida y sólo cuatro habían publicado al menos un artículo en los últimos dos años. De igual forma, sólo seis habían recibido al menos una cita de sus trabajos publicados y sólo cuatro contaban con el índice h (rango de 0 a 19). Los detalles de las frecuencias de publicación y las medidas de resumen del número de publicaciones, citas y el índice h se muestran en el cuadro I.

Al correlacionar (mediante la prueba de rho de Spearman) la producción científica de por vida (número de artículos) de los decanos evaluados y la producción científica reportada de sus respectivas universidades (de acuerdo con el informe Scimago Institutions Rankings para Iberoamérica, 2013),6 se encontró asociación significativa entre ambas cosas (r=0.445; p=0.011).

Estos resultados son similares a los encontrados por otros autores,3 pero con una menor frecuencia en todos los indicadores comparables entre dicho análisis y el de los decanos de medicina y salud de Centroamérica. Infortunadamente existen escasos estudios bibliométricos en Centroamérica, sin embargo, algunos han reportado un bajo nivel de producción científica o que aún se necesita mejorar la posición en investigación en diferentes aspectos.7

Aun cuando se podría pensar que el tiempo que demandan cargos administrativos, como el de una decanatura, implica que se dejen de hacer actividades de investigación, la producción científica de por vida de casi la totalidad de los decanos evaluados no refleja una alta producción científica. Si bien se llama la atención sobre la escasa producción científica de autoridades universitarias, también debe mencionarse que este indicador no necesariamente podría restar importancia a la actividad que realizan los responsables de administrar estas instituciones. Sin embargo, en otros países (de Europa y Norteamérica) es considerado un criterio más para poder acceder a dicho nivel administrativo. ¿Será entonces el momento de empezar a considerarlo en nuestras facultades médicas de Centroamérica y quizá de Latinoamérica?

Siendo la investigación un componente de gran relevancia en las facultades médicas y de salud, los decanos deberían tener una mejor producción científica, previo al ingreso a dichos cargos y, con ello, dar ejemplo sobre la importancia que tiene dicha actividad para la formación del médico, tal como se ha discutido previamente.2

Este tipo de estudios debería ampliarse y con ello promoverse aún más la producción científica en las facultades, y que también sea extensiva al personal docente y docente-administrativo para mejorar los indicadores expuestos y, a su vez, ser ejemplo para el estudiante y también elemento importante en la enseñanza de la investigación desde pregrado. Todo lo anterior se puede asociar con la producción de las universidades donde laboran, mejorando al fin y al cabo la producción del país y de la región.

 

Hebel Urquia-Osorio, estudiante de medicina,(1)

Karla Iveth Henríquez-Marquez, estudiante de medicina,(1)

Walter Oqueli Vásquez-Bonilla, estudiante de medicina,(1)

Albert Josue Estrada-Mendoza, estudiante de medicina,(1)

Alfonso J Rodríguez-Morales, MC, MSc,(2)

 

(1) Asociación Científica de Estudiantes de Medicina de la Facultad de Ciencias Médicas, Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Tegucigalpa, Honduras.

(2) Departamento de Medicina Comunitaria, Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad Tecnológica de Pereira. Pereira, Risaralda, Colombia. arodriguezm@utp.edu.co

 

Referencias

1. Abudinén G, Soto-Valdés D, Rodríguez-Morales AJ. Importancia de fomentar la investigación científica en salud pública desde pregrado. Salud Publica de Mex 2012;54(5):459-460.         

2. Taype-Rondán A, Peña-Oscuvilca A, Rodríguez-Morales AJ. Producción científica de los docentes de cursos de investigación en facultades de medicina de Latinoamérica: ¿se está dando el ejemplo? FEM (Educación Médica) 2013;16(1):5-6.         

3. Mayta-Tristán P, Pereyra-Elías R, Mejía CR. Producción científica de los miembros vitalicios de la academia nacional de investigadores médicos. Rev Peru Med Exp Salud Publica 2013;30(4):720-722.         

4. Pereyra-Elías R, Ng-Sueng LF, Toro-Polo LM, Nizama-Vía A, Piscoya A, Mayta-Tristán P. Baja publicación de los trabajos presentados a los Congresos de la Sociedad de Gastroenterología del Perú 1998-2008. Rev Gastroenterol Perú 2011;31(2):124-132.         

5. Hirsch JE. An index to quantify and individual's scientific research output. Proceedings. Proc Natl Hcad Sci USA 2005;102:16569-16572.         

6. SCImago Institutions Rankings (SIR) [en línea]. España: SCImago Research Group; 2013 [consultado el 6 de diciembre de 2013]. Disponible en: http://www.scimagoir.com/pdf/SIR%20Iber%202013.pdf

7. Monge-Nájera J, Ho YS. Costa Rica publications in the Science Citation Index Expanded: a bibliometric analysis for 1981-2010. Rev Biol Trop 2012;60(4):1649-1661.         

 

Declaración de conflicto de intereses. Los autores declararon no tener conflicto de intereses.
Instituto Nacional de Salud Pública Cuernavaca - Morelos - Mexico
E-mail: spm@insp3.insp.mx