• Legislation on violence against women: overview of key components Special Reports

    Ortiz-Barreda, Gaby; Vives-Cases, Carmen

    Abstract in Spanish:

    El estudio se centró en determinar si la legislación sobre la violencia contra la mujer en el mundo contiene los elementos fundamentales que recomiendan la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y las Naciones Unidas (NU) para ayudar a fortalecer la prevención de la violencia contra la mujer y brindar mejor protección, apoyo y atención integrados a las víctimas. Se llevó a cabo una búsqueda sistemática de la legislación sobre la violencia contra la mujer utilizando bases de datos jurídicas internacionales y otras fuentes electrónicas, además de los datos de investigaciones anteriores, y se identificaron 124 países o territorios con algún tipo de legislación sobre la violencia contra la mujer. Se encontraron textos jurídicos completos con legislación de 104 países o territorios. Se descargaron y compilaron aquellos disponibles en inglés, portugués y español, y se sometieron a los criterios de selección (uso de alguno de los términos frecuentes relacionados con la violencia contra la mujer, inclusive la violencia de pareja, y referencia al menos a dos entre seis sectores de servicios [educación, salud, sistema judicial, medios masivos de comunicación, policía y servicios sociales] respecto de las intervenciones relacionadas con la violencia contra la mujer [protección, apoyo y atención]). Se seleccionó una muestra final de 80 países o territorios y se analizó en ella la presencia de los componentes clave recomendados por la OPS y las NU (referencia a la "violencia contra la mujer" en el título; definiciones de diferentes formas de violencia contra la mujer; identificación de las mujeres como beneficiarias; y promoción de [referencia a] la participación de múltiples sectores en las intervenciones relacionadas con la violencia contra la mujer). Pocos países o territorios identificaron específicamente a las mujeres como beneficiarias de su legislación sobre violencia contra la mujer, incluidos los que denominaban su legislación como ley de "violencia doméstica" (n = 51), de los cuales solo dos mencionaban explícitamente a las mujeres como demandantes o supervivientes. Solo 28 países o territorios definieron las formas principales de violencia contra la mujer (económica, física, psicológica y sexual) en su legislación sobre la violencia contra la mujer. La mayoría destacaron la función del sistema judicial, seguida por la función de los servicios sociales y la policía. Solo 28 hicieron mención al sector de la salud. A pesar de los considerables esfuerzos que se han hecho en todo el mundo para fortalecer la legislación sobre la violencia contra la mujer, la mayoría de las leyes relativas a la violencia contra la mujer no incorporan los componentes clave recomendados. Se han encontrado importantes limitaciones en el contenido legislativo, en su aplicación y en la medida en que se proporcionó a las mujeres protección, apoyo y atención integrados. A la hora de elaborar la nueva legislación sobre la violencia contra la mujer, las instancias normativas deben considerar la función vital de los servicios de salud.

    Abstract in English:

    This study aimed to determine if legislation on violence against women (VAW) worldwide contains key components recommended by the Pan American Health Organization (PAHO) and the United Nations (UN) to help strengthen VAW prevention and provide better integrated victim protection, support, and care. A systematic search for VAW legislation using international legal databases and other electronic sources plus data from previous research identified 124 countries/territories with some type of VAW legislation. Full legal texts were found for legislation from 104 countries/territories. Those available in English, Portuguese, and Spanish were downloaded and compiled and the selection criteria applied (use of any of the common terms related to VAW, including intimate partner violence (IPV), and reference to at least two of six sectors (education, health, judicial system, mass media, police, and social services) with regard to VAW interventions (protection, support, and care). A final sample from 80 countries/territories was selected and analyzed for the presence of key components recommended by PAHO and the UN (reference to the term "violence against women" in the title; definitions of different types of VAW; identification of women as beneficiaries; and promotion of (reference to) the participation of multiple sectors in VAW interventions). Few countries/territories specifically identified women as the beneficiaries of their VAW legislation, including those that labeled their legislation "domestic violence" law ( n = 51), of which only two explicitly mentioned women as complainants/survivors. Only 28 countries/territories defined the main forms of VAW (economic, physical, psychological, and sexual) in their VAW legislation. Most highlighted the role of the judicial system, followed by that of social services and the police. Only 28 mentioned the health sector. Despite considerable efforts worldwide to strengthen VAW legislation, most VAW laws do not incorporate the key recommended components. Significant limitations were found in the legislative content, its application, and the extent to which it provided women with integrated protection, support, and care. In developing new VAW legislation, policymakers should consider the vital role of health services.
  • National prevalence survey in Brazil to evaluate the quality of microbiology laboratories: the importance of defining priorities to allocate limited resources Special Reports

    Costa, Luciano B.; Cardoso, Maria Regina Alves; Ferreira, Consuelo G.; Levy, Carlos E.; Borba, Heder M.; Sallas, Janaina; Santana, Heiko T.; Lima, Rogério S.; Ferraz, Lucia R.; Reis, Joana D'Arc P.; Santi, Leandro Q.; Levin, Anna S.

    Abstract in Spanish:

    Este artículo describe una encuesta realizada en Brasil en laboratorios de microbiología (n = 467) que prestaban servicio a hospitales que contaban al menos con 10 camas de cuidados intensivos. Se entrevistó a los coordinadores y los laboratorios se clasificaron de la siguiente manera: nivel 0 (sin condiciones de funcionamiento mínimas: 85,4% de los laboratorios), nivel 1 (condiciones de funcionamiento mínimas pero ejecución inadecuada del trabajo habitual básico: 6,7%), nivel 2 (condiciones de funcionamiento mínimas y ejecución adecuada del trabajo habitual básico, pero sin procedimientos de control de calidad apropiados: 5,8%), nivel 3 (condiciones de funcionamiento mínimas, ejecución adecuada del trabajo habitual básico y procedimientos de control de calidad apropiados, pero sin comunicación directa con el departamento de control de infecciones: 0,9%), nivel 4 (condiciones de funcionamiento mínimas, ejecución adecuada del trabajo habitual básico, procedimientos de control de calidad apropiados y comunicación directa con el departamento de control de infecciones, pero sin recursos avanzados disponibles: ningún laboratorio) y nivel 5 (condiciones de funcionamiento mínimas, ejecución adecuada del trabajo habitual básico, procedimientos de control de calidad apropiados, comunicación directa con el departamento de control de infecciones y recursos avanzados disponibles: 0,9%). Doce laboratorios no realizaban la tinción de Ziehl-Neelsen, 271 no contaban con cámaras de seguridad biológica, y más de 30% de los laboratorios que carecían de cámaras de seguridad biológica tenían sistemas automatizados. La escasa calidad se asoció a la falta de participación en el programa gubernamental de notificación de acontecimientos adversos, a los hospitales privados, a los hospitales no docentes y a la ubicación de los hospitales fuera de las capitales de los estados. Los resultados pueden reflejar lo que ocurre en muchos otros países con recursos limitados, donde es importante definir las prioridades.

    Abstract in English:

    This report describes a survey of microbiology laboratories (n = 467) serving Brazilian hospitals with >10 intensive care beds and/or involved in the government health care adverse event reporting system. Coordinators were interviewed and laboratories classified as follows: Level 0 (no minimal functioning conditions-85.4% of laboratories); Level 1 (minimal functioning conditions but inadequate execution of basic routine-6.7%); Level 2 (minimal functioning conditions and adequate execution of basic routine but no adequate procedures for quality control-5.8%); Level 3 (minimal functioning conditions, adequate execution of basic routine, and adequate procedures for quality control, but no direct communication with the infection control department-0.9%); Level 4 (minimal functioning conditions, adequate execution of basic routine, adequate procedures for quality control, and direct communication with infection control, but no available advanced resources-none); and Level 5 (minimal functioning conditions, adequate execution of basic routine, adequate procedures for quality control, direct communication with infection control, and available advanced resources-0.9%). Twelve laboratories did not perform Ziehl-Neelsen staining; 271 did not have safety cabinets; and >30% without safety cabinets had automated systems. Low quality was associated with serving hospitals not participating in government adverse-event program; private hospitals; nonteaching hospitals; and those outside state capitals. Results may reflect what occurs in many other countries where defining priorities is important due to limited resources.
Organización Panamericana de la Salud Washington - Washington - United States
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