ORIGINALES


Prevalencia del síndrome del quemado y estudio de los factores

asociados en los trabajadores de un hospital comarcal

G. Pera / M. Serra-Prat
Unitat de Recerca. Fundació Jaume Esperalba i Terrades del Consorci Sanitari del Maresme. Mataró. Barcelona.

Correspondencia: Mateu Serra-Prat. Unitat de Recerca. Hospital de Mataró. Ctra. de Cirera, s/n. 08304 Mataró.
Correo electrónico: mserra@csm.scs.es

Recibido: 12 de noviembre de 2001.
Aceptado: 12 de junio de 2002.

(Burnout syndrome: prevalence and associated factors among workers in a district hospital)


Resumen
Objetivo: El síndrome del quemado o de burnout es un tipo de estrés laboral que puede tener repercusiones psicosomáticas, conductuales, emocionales, familiares y sociales, y que puede ser motivo de absentismo laboral y de bajo rendimiento en el trabajo. El objetivo de este trabajo es conocer la prevalencia del síndrome del quemado entre los trabajadores de un hospital comarcal, así como conocer las características personales y laborales que se asocian a dicho síndrome.
Métodos
: Se diseñó un estudio observacional transversal en el que se seleccionó una muestra aleatoria, estratificada por categoría profesional, de 300 trabajadores a los que se les administró el Maslach Burnout Inventory para medir el grado de burnout. Este cuestionario consta de tres subescalas: el cansancio emocional, la despersonalización y la realización personal.
Resultados
: El 13,9% de los entrevistados presentó un grado elevado de burnout para el cansancio emocional, el 11,1% para la despersonalización y el 6,6% para la realización personal. Ninguno de los entrevistados obtuvo puntuaciones elevadas en las tres escalas a la vez, mientras que un 27% presentó un grado alto de burnout en al menos una de las tres escalas. En el análisis multivariante la categoría profesional y el sexo se asociaron de forma estadísticamente significativa con un alto grado de burnout.
Conclusiones
: La prevalencia de síndrome del quemado en el hospital de Mataró es relativamente baja y se asocia al género y la categoría profesional.
Palabras clave: Síndrome del quemado. Estrés. Prevalencia. Factores de riesgo. Maslach Burnout Inventory.

Summary
Aim: Burnout syndrome refers to a kind of occupational stress that can have psychosomatic, behavioral, emotional, familial, and social repercussions; it can also cause absenteeism and loss of efficacy at work. The aim of this study was to determine the prevalence of burnout among staff in a district hospital, as well as the personal and working characteristics associated with the syndrome.
Methods: A cross-sectional study was designed in which a representative random sample of 300 workers, stratified according to professional group, was given the Maslach Burnout Inventory to measure the degree of burnout. This questionnaire has three subscales: emotional exhaustion (EE), depersonalization (DP) and personal achievement (PA).
Results: A high degree of burnout was found for EE in 13.9% of the staff interviewed, in 11.1% for DP and in 6.6% for PA. None of the interviewees had high scores for all three scales while 27% had a high level of burnout in at least one of the scales. In the multivariate analysis, professional category and sex were statistically significantly associated with a high level of burnout.
Conclusion: The prevalence of burnout in Mataró Hospital (Spain) is relatively low and depends mainly on sex and professional group. 
Key words: Burnout. Stress. Prevalence. Risk factors. Maslach Burnout Inventory.


Introducción

El concepto de burnout hace referencia a un tipo de estrés laboral e institucional que ocurre en aquellos profesionales, entre ellos el personal sanitario, que precisan mantener una relación, especialmente de ayuda, constante y directa con otras personas1. Según Maslach y Jackson2, el burnout o síndrome del quemado (SQ) se puede identificar a partir de tres dimensiones interrelacionadas: el cansancio emocional, descrito como un sentimiento de agotamiento ante las exigencias de la tarea por la que no se siente atractivo alguno; la despersonalización, que supone una conducta de rechazo hacia los pacientes, refiriéndose a ellos como si fuesen objetos, y la falta de realización personal, consistente en una actitud negativa hacia uno mismo y el trabajo, pérdida de interés por éste, irritabilidad, baja productividad y pobre autoestima. El SQ es motivo de preocupación por las repercusiones personales que comporta, ya sean emocionales, conductuales o psicosomáticas, por las repercusiones familiares y sociales, así como por las repercusiones en el ámbito laboral u organizacional, como absentismo laboral, disminución del grado de satisfacción de los profesionales y usuarios, movilidad laboral y pérdida de productividad3,4.

Las causas del SQ no están bien establecidas. Factores personales como la edad8, el sexo6,7 o la personalidad del individuo5; factores sociales como el estado civil o el número de hijos8, y factores laborales9,10 como la sobrecarga de trabajo, las relaciones con el equipo laboral, la antigüedad11,12, el turno horario o el tipo de actividad desarrollada pueden influir en la incidencia del SQ.

La presencia del SQ entre los profesionales sanitarios ha sido estudiada en España5,8,13-16, sobre todo en el ámbito de la atención primaria, y en muy pocas ocasiones se ha tomado como referencia a todos los trabajadores de un hospital. El objetivo de este estudio es conocer la prevalencia del SQ entre los trabajadores del Hospital de Mataró (Barcelona), así como conocer las características laborales y personales que se asocian con dicho síndrome.

Métodos

Población

Se diseñó un estudio observacional transversal para conocer la prevalencia del SQ en los trabajadores del Hospital de Mataró. Este hospital atiende a una población de referencia de más de 220.000 habitantes, tiene 350 camas y en él trabajan 1.140 empleados.

Se seleccionó una muestra aleatoria, estratificada por estamento, de 300 trabajadores del hospital. El colectivo de médicos y enfermeras de urgencias fue sobremuestreado para disponer de más potencia estadística a fin de comparar este servicio con el resto. En 87 casos (29%) hizo falta buscar, aleatoriamente, a un sustituto del mismo grupo laboral, ya que el seleccionado estaba de baja, de vacaciones o había dejado de trabajar en el hospital.

Cuestionario, variables de interés y trabajo de campo

Para medir el grado de burnout se utilizó la versión española del Maslach Burnout Inventory (MBI)2. Este cuestionario autoadministrado consta de 22 ítems con siete opciones de respuesta (escala de Likert de 0 a 6) y ha demostrado tener una buena validez de constructo17. La suma de las puntuaciones determina tres escalas de burnout: cansancio emocional (CE), despersonalización (DP) y realización personal (RP). Las primeras dos indican un mayor grado de burnout si la puntuación es mayor. En cambio, la escala de realización personal refleja mayores índices de burnout cuando las puntuaciones son menores. La puntuación de cada escala no es informativa por sí sola, pues se requiere un grupo de comparación para saber si el grado de burnout observado es alto o bajo. Hemos escogido como grupo de referencia una muestra de 156 médicos españoles que las autoras del cuestionario citan como referencia. Se define como burnout elevado aquellas puntuaciones que caen en el tercer tercil de la distribución en la muestra de referencia. Concretamente más de 31 puntos para CE, más de 13 para DP y menos de 30 para RP. En las tres escalas la puntuación mínima alcanzable es 0, mientras que la máxima es 54 para CE, 30 para DP y 48 para RP. Las tres escalas de burnout, tanto en su forma continua como categorizadas en alto-no alto, se usaron como variables dependientes. Aunque el MBI está especialmente pensado para ser aplicado en personas que dan ayuda a otras como sanitarios, policías o maestros, en este estudio se incluyó a un grupo de personas que no están en contacto directo con pacientes como el personal de limpieza, de cocina o de informática, identificado en este artículo como «no contacto», entendiendo que también dan servicio a otras personas. Como variables independientes se recogieron el sexo; la edad; el estado civil; si tenían hijos y el número de éstos que vivían en casa del entrevistado; los años de convivencia con la pareja actual; el nivel de estudios máximo alcanzado; el tipo de contrato laboral; los años de profesión; la antigüedad en la empresa; el turno y horario de trabajo, y el estamento laboral al que pertenece.

Entre el 8 de marzo y el 15 de mayo de 2001, una entrevistadora ajena al hospital y previamente entrenada repartió las 300 encuestas a las personas seleccionadas. Éstas eran autocumplimentadas anónimamente y recogidas de forma anónima por la entrevistadora al cabo de unas horas de forma confidencial en un sobre cerrado. Si alguien no entendía alguna pregunta podía consultar a la entrevistadora, que intentó mantener una actitud neutral y evitar en lo posible citar los términos «burnout», «quemado» y «estresado».

Análisis estadístico

En la descripción de la muestra de estudio y de las puntuaciones de las tres escalas se ponderaron los resultados debido al sobremuestreo del servicio de urgencias. En la tabla 1 se presentan los distintos estratos considerados así como sus correspondientes pesos tanto en la población como en la muestra de estudio. En el análisis estadístico se utilizó el test de la c2 para comparar los grupos de burnout alto-no alto con el resto de variables categóricas. Se usó el test de la t de Student para comparar esta variable con las variables continuas. La comparación de las puntuaciones MBI en variables con más de dos categorías se realizó mediante el análisis de la variancia. La relación entre estas puntuaciones y el resto de variables continuas se obtuvo mediante coeficientes de correlación. Para estudiar el efecto independiente de cada variable explicativa se usó la regresión lineal múltiple (para las puntuaciones MBI) y la regresión logística (para la clasificación alto-no alto burnout). Sólo se incluyeron en los modelos multivariantes aquellas variables que tuvieron un valor de p < 0,1 en el análisis bivariado. En todos los tests estadísticos se consideró un nivel de significación estadística de 0,05.

 

Resultados

Se cumplimentaron un total de 291 cuestionarios (97%) ya que nueve personas se negaron a responder. Se encuestó a 208 mujeres (71,5%) y 83 varones (28,5%) con una edad media (desviación estándar [DE]) de 38,8 (9,28) años. La mayoría vivía con su pareja (62,2%) desde hacía una media de 15,6 (8,48) años. El 62,4% de los encuestados tenía hijos, y con respecto a éstos una media (DE) de 1,68 (0,86) hijos vivían en casa. La antigüedad media (DE) en la empresa fue de 10,6 (8,14) años y el tiempo en la profesión de 15 (8,74) años. En las tablas 1 y 2 se presentan otras características de la muestra de estudio.

 

 

Las puntuaciones ponderadas para las tres escalas de burnout se presentan en la tabla 3. Según los puntos de corte anteriormente mencionados, presentaron un grado alto de burnout el 13,9% de los entrevistados para CE, el 11,1% para DP y el 6,6% para RP. Ninguno de los entrevistados obtuvo puntuaciones elevadas en las tres escalas a la vez y un 27% de los encuestados tuvo un alto grado de burnout en al menos una de las tres escalas.

El análisis bivariado muestra que el estamento, el sexo, el estado civil, el nivel de estudios y el tipo de contrato laboral son variables que se asocian de forma estadísticamente significativa con un alto burnout en alguna de las tres escalas del MBI (tabla 4). En las tres escalas del MBI, se observa un elevado porcentaje de burnout de los administrativos y un bajo porcentaje en las enfermeras. Para las escalas CE y DP, los resultados evidencian el mayor porcentaje de burnout alto en los varones y en los que tienen contrato fijo y sólo para la escala CE se observa un elevado porcentaje de burnout alto en los viudos. La edad se correlacionó débilmente con la escala CE (r = 0,17), aunque de forma estadísticamente significativa (p = 0,01), siendo los de mayor edad los que tuvieron índices superiores de burnout. Los que tenían hijos presentaron puntuaciones medias más elevadas en la escala CE (19,6 puntos) respecto a los que no los tenían (16,5 puntos) (p < 0,05), aunque no influyó el número de hijos residentes en la casa del encuestado. El resto de variables estudiadas, como los años de convivencia con la pareja actual, años de profesión, antigüedad en la empresa y turno horario; no se relació con cambios en las escalas del MBI.

 

 

Las asociaciones anteriores podían ser debidas a un efecto de confusión entre diversas variables ya que muchas de ellas están interrelacionadas. Para evitar este efecto se diseñaron tres modelos de regresión logística en los que se tomó como variable dependiente el indicador de burnout alto para CE, DP y RP, permitiendo evaluar el efecto de cada una de las variables independientes estudiadas sobre el burnout de forma independiente. En la tabla 5 se presentan los resultados del análisis de regresión logística de los tres modelos analizados. El estamento de enfermería tiene un efecto protector sobre el burnout alto tanto para la escala CE como para la RP. Se observa también un efecto independiente y positivo de la viudedad y el tipo de contrato fijo con el burnout alto en la escala CE, aunque este efecto no llega al nivel de significación estadística de 0,05. Referente al burnout alto para la escala DP, el sexo masculino y el estamento de los administrativos demuestran ser factores de riesgo independientes y estadísticamente significativos.

 

 

Si comparamos el servicio de urgencias con el resto del hospital no se observan diferencias en ninguna de las escalas ni en la media de sus puntuaciones ni en el porcentaje de burnout alto (tabla 6).

 

 

Discusión

El grado de burnout observado en nuestro hospital es relativamente bajo en comparación con la bibliografía existente5,8,16,18,19 y con la referencia utilizada2. Por otro lado, el grado de respuesta observado es muy elevado, lo que podría interpretarse en el sentido de que los trabajadores seleccionados podrían haberse sentido obligados a contestar y, en consecuencia, que las respuestas obtenidas pudieran estar sesgadas. El cuestionario era anónimo y la entrevistadora, ajena al hospital y debidamente identificada, dejaba las encuestas en cada unidad y las recogía al cabo de unas horas. Creemos que este procedimiento minimizó la posibilidad del citado sesgo. El nuevo edificio del hospital de Mataró se inauguró en abril de 1999. Después de un proceso adaptativo, es posible que el disponer de un edificio moderno y de una reestructuración de las labores asistenciales y paraasistenciales haya permitido reducir el grado de estrés laboral, suponiendo que éste fuera más elevado, dato imposible de contrastar al no haberse realizado encuestas de este tipo previamente.

El estudio examinó el grado de burnout en todos los colectivos presentes en el hospital, mientras que los estudios existentes solamente se refieren al estamento médico, especialidades de éste y enfermería. Además, la mayoría de los estudios publicados en España se centran en el ámbito de la atención primaria5,8,16. La inclusión en la muestra de un grupo de «no contacto» con los pacientes podría ser motivo de discusión. A pesar de ello, reanalizando los datos excluyendo a este colectivo los resultados obtenidos son análogos.

Otro aspecto discutible sería la clasificación del burnout en bajo-medio-alto. Probablemente la muestra de referencia seleccionada tenga un umbral de burnout alto bastante elevado. Aun así, creemos que es la mejor referencia posible, al tratarse de un estudio llevado a cabo en profesionales sanitarios españoles2. Otros estudios utilizan como referencia los valores del estudio global llevado a cabo por Maslach y Jackson en los EE.UU.2, con colectivos laborales tan diversos como profesionales docentes, sanitarios y policiales. Con independencia del umbral escogido, las puntuaciones crudas de las tres escalas del MBI siguen siendo bajas en comparación con las de otros estudios.

El análisis multivariado reflejó que las variables asociadas de forma independiente y estadísticamente significativa con el burnout fueron el colectivo laboral y el sexo. Probablemente, el efecto independiente del tipo de contrato y el estado civil no llegó al nivel de significación estadística establecido por falta de potencia estadística. Diversos estudios han encontrado que los varones son más susceptibles de sufrir SQ8,16,19,20 aunque otros no hallan esta asociación5. El personal fijo podría ser más susceptible de sufrir este síndrome, quizá porque no existen tantas expectativas de mejora laboral en los fijos respecto a los contratados. Esta asociación también coincide con la bibliografía disponible16. Contrariamente, no hemos encontrado evidencias en la bibliografía de que el SQ se asocie con el estado civil, por lo que la asociación encontrada en este estudio entre burnout alto para cansancio emocional y viudedad debe interpretarse con cautela. En cuanto al mayor burnout observado en personal administrativo no tenemos constancia de que haya sido estudiado en ninguna ocasión. Es posible que un mayor grado de trabajo rutinario y la sensación de una menor implicación y reconocimiento respecto a otros profesionales hospitalarios que actúan directamente sobre el paciente afecten a los administrativos del hospital. Aunque existe la idea de que el personal de enfermería presenta un alto riesgo de padecer el SQ, los resultados de nuestro estudio evidencian un bajo grado de burnout en el personal de enfermería y auxiliares de clínica. Recientemente se han publicado algunos estudios que también presentan grados de burnout moderadamente bajos en el personal de enfermería21,22. En cuanto a los médicos del hospital, los valores de burnout encontrados son superiores a los del personal de enfermería del mismo centro, aunque algo más bajos que los publicados por otros autores23 en otros contextos. En comparación con los médicos de atención primaria españoles, los resultados son similares5, pero son claramente más bajos que los encontrados en los médicos de atención primaria de otros países24, lo que indica que el contexto cultural, económico u organizacional25 debe desempeñar un papel importante en la aparición del SQ.

Como en otros estudios16,26 no encontramos relación con el turno horario, la antigüedad y los años de profesión. Otros estudios encuentran una relación con la edad y el número de hijos8 que nosotros no encontramos al ajustar por el resto de variables.

Por último, la creencia, no docume ntada, de que en el servicio de urgencias el nivel de burnout es superior al de otros servicios hospitalarios no se justifica según los datos de este estudio.

En conclusión, los valores de burnout observados en el Hospital de Mataró son relativamente bajos y las principales variables asociadas con este síndrome son el sexo y el estamento laboral.

Agradecimiento

Queremos expresar nuestro agradecimiento a Teresa Rodríguez, entrevistadora del estudio.



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