INSTANTÁNEAS

 

Estudio sobre la calidad de la vida de mujeres posmenopáusicas tratadas con estrógenos más progestágenos

 

 

Si bien es cierto que algunos ensayos clínicos apuntan a la presencia de riesgos importantes en asociación con el tratamiento a base de una combinación de estrógenos y progestágenos en mujeres posmenopáusicas, es poco lo que se sabe acerca de los efectos de este tipo de tratamiento hormonal sobre la calidad de la vida de las mujeres tratadas. Con objeto de evaluar este último parámetro, la Women’s Health Initiative (WHI) acaba de efectuar un ensayo clínico doblemente cegado en 16 608 mujeres entre las edades de 50 y 79 años (edad promedio de 63 años) con el útero íntegro. De ellas, 8 506 fueron tratadas con 0,625 mg de estrógeno equino conjugado más 2,5 mg de acetato de medroxiprogesterona, y 8 102 recibieron placebo. Se hicieron determinaciones de la calidad de vida mediante el instrumento de encuesta de 36 parámetros de Rand en todas las mujeres al comienzo del estudio y al cabo de un año, y en un subgrupo de 1 511 mujeres al cabo de tres años. Dicha encuesta contiene ocho subescalas que valoran la salud general, el funcionamiento físico, la limitación de las actividades habituales debido a problemas de salud física o de salud mental o emocional, la presencia de dolores corporales, la vitalidad, el funcionamiento social y la salud mental o emocional. También se planteó una pregunta aislada para investigar si las mujeres habían notado algún cambio en su salud general durante el último año.

Según los resultados, no se observaron diferencias significativas entre el grupo tratado y el grupo testigo en lo que respecta a salud general, vitalidad, salud mental, estado anímico y satisfacción sexual. Sí se detectó una ligera diferencia significativa en cuanto a la calidad del sueño, el funcionamiento físico y la presencia de dolores corporales al cabo de un año de tratamiento. Al cabo de tres años, sin embargo, no se advirtió diferencia alguna en ninguno de los parámetros estudiados. En mujeres de 50 a 54 años de edad con síntomas vasomotores moderados a graves al principio del estudio se observó una ligera mejoría de estos trastornos exclusivamente. En resumen, en el estudio aquí descrito no se detectó ningún efecto beneficioso que fuese clínicamente importante sobre los parámetros que se usaron para definir la calidad de la vida.

Hay quienes sostienen que pueden demorar un año o más en producirse los efectos favorables del tratamiento con estrógenos más progestágenos sobre los aspectos de la calidad de la vida que se ven definidos por la salud. No obstante, los resultados de este estudio no respaldan esta opinión, aunque no hay que descartar la posibilidad de que la ausencia de resultados significativos se haya debido a que al cabo de tres años de estudio la muestra era relativamente pequeña. (Hays J et al. Effects of estrogen plus progestin on health-related quality of life. N Engl J Med 2003;348(19).)

Organización Panamericana de la Salud Washington - Washington - United States