INFORMACIÓN FARMACOLÓGICA

 

Evaluación de nuevos productos

 

 

Aprobación del oxibato sódico y del gamma hidroxibutirato sódico (Xyrem©) para la cataplexia

Estados Unidos de América. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos de América ha aprobado el oxibato sódico o gamma hidroxibutirato sódico (GHB) (Xyrem©) para el tratamiento de pacientes con narcolepsia que también sufren episodios de cataplexia, trastorno que se caracteriza por debilidad o parálisis muscular. La distribución se verá muy restringida, sin embargo, debido a algunas dudas acerca de la seguridad del producto.

A principios de los años noventa, el GHB se comercializó como suplemento dietético para mejorar el estado atlético, la actividad sexual y el sueño. También se abusaba de él para fines recreativos y es bien conocida su asociación con las violaciones durante citas sociales entre jóvenes. Como resultado del número de efectos adversos graves, entre ellos la muerte, la FDA intercedió para que se prohibiese la venta de GHB.

El oxibato sódico ha sido designado como Sustancia Controlada de Categoría III, lo cual significa que no se le puede vender, distribuir o dar a nadie para usos que no estén prescritos. El uso ilícito del fármaco es punible bajo la Categoría I, que es la más restrictiva de todas las que abarca la Ley de Sustancias Controladas.

La narcolepsia afecta a alrededor de 120 000 personas en los Estados Unidos de América. Se caracteriza por una tendencia irreversible a quedarse dormido aun en circunstancias que no lo propician, como en medio de una conversación o durante las comidas. La cataplexia, que es síntoma de este trastorno y afecta a unas 20 000 a 50 000 personas, se manifiesta por pérdida súbita del control muscular y debilidad en conexión con las emociones fuertes, como la diversión, la ira o el entusiasmo. Pueden caerse bruscamente la mandíbula o la cabeza, doblarse las piernas, o desplomarse el cuerpo entero y estos efectos pueden demorar unos pocos segundos o varios minutos.

Entre los efectos secundarios del oxibato sódico se encuentran la con fusión mental, depresión, náusea, vómitos, mareos, cefalea, enuresis y sonambulismo. El abuso del fármaco también podría generar dependencia con graves síntomas de abstinencia. Una guía que acompaña al medicamento también le ofrece al usuario información acerca del uso adecuado del medicamento, su administración y su desecho.

Registro de la miltefosina para la leishmaniasis visceral en la India

India. Los científicos han elaborado un tratamiento nuevo para la leishmaniasis visceral, conocida también por "fiebre negra" y "kalaazar". El medicamento, llamado miltefosina (Impavidor©), podría salvarles la vida a la mayoría de las 60 000 personas que mueren anualmente de la enfermedad. Además, el fármaco es más barato y mucho más fácil de administrar que todos los tratamientos que existen en la actualidad. En ensayos clínicos ha con seguido la cura del paciente en 95% de los casos.

La miltefosina es el primer medicamento oral contra la leishmaniasis. Transcurrieron 6 años desde los primeros estudios en el laboratorio hasta el registro —la mayoría de los medicamentos tardan el doble—, gracias a la colaboración entre el gobierno de la India, el fabricante del producto, la compañía farmacéutica alemana Zentaris, y el programa de Investigación de Enfermedades Tropicales (TDR), co patrocinado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud. Actualmente la miltefosina está aprobada en la India, país que tiene cerca de 50% de la carga mundial de leishmaniasis visceral. El gobierno de ese país espera alcanzar la meta de eliminar la enfermedad para el año 2010 mediante el uso de este medicamento.

La leishmaniasis, enfermedad parasitaria que se encuentra distribuida en 88 países y que se transmite por la mordedura de mosquitos simúlidos del género Lutzomia, puede afectar no solo a quienes viven en zonas donde la enfermedad es endémica, sino también a turistas, misioneros, campesinos y soldados. La enfermedad se ha difundido desde 1993 debido en parte a movimientos poblacionales en masa, sobre todo del campo a la ciudad, como se ha observado en el Brasil. Últimamente también se observa alguna asociación entre la leishmaniasis y la infección por VIH, y esta interacción hace que tanto la una como la otra sea más peligrosa.

Hasta ahora, todos los tratamientos para la leishmaniasis han tenido grandes desventajas. Algunos son tóxicos y pueden causar trastornos permanentes, como la diabetes, e incluso la muerte. Además, hasta 60% de los casos en la India han adquirido resistencia a los medicamentos de primera línea. Algunos tratamientos deben inyectarse, mientras que otros deben administrarse por vía intravenosa durante 15 ó 30 días en el hospital. Todos, sin excepción, son tan caros que las personas infectadas no pueden hacerle frente al costo.

En un origen, Asta Medica desarrolló la miltefosina para combatir el cáncer de mama, pero los científicos del programa TDR descubrieron que también ejercía algún efecto sobre el parásito causante de la leishmaniasis. Como cualquier medicamento, la miltefosina tiene efectos secundarios, entre ellos los vómitos, que suelen ser leves y de corta duración. También se debe tener precaución al prescribirles el medicamento a mujeres en edad reproductiva, dada la posibilidad de que ejerza algún efecto adverso sobre el feto. Se están llevando a cabo estudios en la India para determinar cuán eficaz es el medicamento en situaciones reales y qué impacto a largo plazo podría tener en el control de la leishmaniasis.

Evaluación de la amisulpirida

España. La amisulpirida, nuevo agente antipsicótico del grupo de las benzidamidas, ha mostrado su eficacia frente a placebo en estudios controlados en pacientes con esquizofrenia. A diferencia de otros neurolépticos, se une solamente a los receptores dopaminérgicos D2 y D3, como el resto de las benzidamidas, y su eficacia parece similar a la del haloperidol, el flupentixol y la risperidona. No obstante, las pruebas disponibles hasta el momento no permiten afirmar que posea ventajas con respecto a los antipsicóticos convencionales y atípicos que ya se han comercializado y en torno a los cuales hay una experiencia clínica más larga.

En algunos estudios controlados con cegamiento doble de 6 a 24 semanas de duración, la amisulpirida a bajas dosis (50–300 mg/día) mostró una eficacia significativamente mayor que placebo para reducir los síntomas en pacientes con esquizofrenia. En varios ensayos clínicos comparativos con cegamiento doble y de corta duración —3 a 6 semanas— así como en estudios más largos —16, 48 y 52 semanas—, el tratamiento con amisulpirida (400–1200 mg/día) ha mostrado una eficacia similar a la del haloperidol (5 a 40 mg/ d) en pacientes con manifestaciones agudas de esquizofrenia. Algunos autores señalan la mayor eficacia de la amisulpirida frente a la del haloperidol y el flupentixol que se ha observado en algunos estudios de corta duración, además de la menor incidencia de efectos extrapiramidales. El flupentixol solo está comercializado en España como antidepresivo en asociación con el metiltraceno.

Por otra parte, en dos ensayos clínicos con cegamiento doble, la amisulpirida (a dosis de 1000 mg/día y 800 mg/día, respectivamente) ha mostrado una eficacia similar a la de flupentixol (25 mg/d) durante 6 semanas y a la de risperidona (8 mg/d) durante 8 semanas.

El tratamiento con amisulpirida suele tolerarse bien en los ensayos clínicos y los efectos adversos descritos con mayor frecuencia son trastornos extrapiramidales (15%), insomnio (11%), hipercinesia (9%), ansiedad (9%), aumento del peso corporal (7%) y agitación (6%). Al igual que otros antipsicóticos, el medicamento se ha asociado a aumentos en los niveles de prolactina —incluso hasta el triple si la administración es prolongada— que parecen revertir después del tratamiento. Su frecuencia es del orden del doble y el triple, respectivamente, de la observada en pacientes tratados con flupentixol y halperidol.

Entre los efectos adversos extrapiramidales se han descrito con mayor frecuencia el parkinsonismo, la acatisia ("síndrome de las piernas inquietas") y la discinesia tardía. La aparición de estos efectos parece relacionarse con la dosis de amisulpirida. A dosis bajas (300 mg/día) es similar a la observada con placebo, aumentando con dosis superiores. Aunque la amisulpirida suele asociarse con una menor incidencia de efectos adversos extrapiramidales que los antipsicóticos convencionales, esto no se comprobó en un estudio en que el medicamento se comparó con el haloperidol a dosis bajas durante un año.

Según apuntan la experiencia clínica y los resultados de un estudio prospectivo, la amisulpirida escasamente afecta a la función cardíaca, siendo la incidencia de prolongación del intervalo QT similar a la observada con el halperidol o la risperidona.

Organización Panamericana de la Salud Washington - Washington - United States