EDITORIAL

 

Iniciativas de eSalud para transformar la salud en la Región de las Américas

 

 

Marcelo D'AgostinoI; Najeeb Al-ShorbajiII; Patricia AbbottIII; Theresa BernardoIV; Kendall HoV; Chaitali SinhaVI; David Novillo-OrtizI

IDepartamento de Gestión del Conocimiento, Bioética e Investigación, Organización Paname-ricana de la Salud, Washington, D.C., Estados Unidos de América. Sírvase dirigir la correspondencia a David Novillo-Ortiz, correo electrónico: novillod@paho.org
IIDepartamento de Gestión del Conocimiento, Ética e Investigación, Organización Mundial de la Salud, Ginebra, Suiza
IIIOficina de Extensión Mundial, Universidad de Michigan, Ann Arbor, Michigan, Estados Unidos de América
IVUniversidad Estatal de Michigan, East Lansing, Michigan, Estados Unidos de América
VOficina de Estrategias de eSalud, Facultad de Medicina, Universidad de Columbia Británica, Vancouver, Columbia Británica, Canadá
VICentro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo, Ottawa, Ontario, Canadá

 

 

La salud de los habitantes de la Región de las Américas ha experimentado mejoras dignas de mención durante los últimos decenios. Sin embargo, hay varias metas fundamentales que todavía no se han alcanzado. Persisten grandes retos tanto con las enfermedades transmisibles como con las enfermedades no transmisibles; en particular, se observa un aumento marcado de la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer, así como el efecto persistente de enferme-dades tales como la tuberculosis, el dengue y la malaria. Los niveles subóptimos de salud maternoinfantil, los recursos humanos y la infraestructura insuficientes, y las grandes diferencias geográficas y culturales aumentan la complejidad de la situación en la Región. La disponibilidad de servicios de salud y de información relacionada con la salud varía mucho entre comunidades, zonas geográficas y países, obstaculizando el acceso universal a servicios de salud y disminuyendo la calidad de la atención. Estas diferencias se deben a una combinación de barreras geográficas y otros determinantes sociales de la salud, así como a procesos y decisio-nes políticas. Desde una perspectiva optimista, la difusión y captación de tecnolo-gías de la información y la comunicación (TIC) ofrece la posibilidad de establecer condiciones de igualdad al reducir algunas de las barreras y propiciar un intercambio de información que ayudará a disminuir estas diferencias. Muchos sistemas y dispositivos basados en TIC, inicialmente costosos y con escasa difusión, se han vuelto asequibles y se usan ampliamente en muchos niveles de la sociedad.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la cibersalud o eSalud como "el apoyo que la utilización costoeficaz y segura de las tecnologías de la información y la comunicación ofrece a la salud y a los ámbitos relacionados con ella" (1). Se podría afirmar que, en la actualidad, las TIC están presentes en todos los aspectos de la salud y la atención de salud, razón por la cual es crucial comprender mejor la forma en que pueden transformar los servicios de salud y los sistemas de los que forman parte. La Organización Panamericana de la Salud (OPS), con su Estrategia y Plan de Acción sobre eSalud (2), promueve la mejora de la salud pública en la Región por medio de herramientas y metodologías innovadoras de TIC que favorecen la ampliación de la cobertura universal de salud y ayudan a construir sociedades más informadas, equitativas, competitivas y democráticas.

Hay muchos ejemplos de la forma en que el uso de la eSalud en los sis-temas de salud puede abordar la demanda creciente de servicios de salud más accesibles, asequibles y de mejor calidad. La eSalud puede facilitar el acceso a servicios y a información sanitaria en zonas alejadas por medio de la telesalud, mejorar el intercambio de información y datos sobre la salud entre sistemas por medio de normas y de la interoperabilidad, captar información médica contenida en los expedientes médicos a fin de mejorar la eficiencia y la continuidad de la atención, permitir el acceso remoto seguro a los registros médicos electrónicos de los pacientes, ayudar a vigilar y notificar enfermedades con mayor frecuencia y con un período de latencia más corto en el sistema mediante el uso de dispositivos móviles, afrontar los desafíos para el personal de salud capacitado ofreciéndole educación continua por medio de plataformas de educación virtuales, y promover la búsqueda y el intercambio de información entre diferentes personas y grupos por medio de foros y otras redes sociales accesibles por internet y otros canales de comunicación.

En vista de la importancia de las tendencias mencionadas y el potencial de la eSalud para fortalecer los sistemas de salud, este número especial de la Revista Panamericana de Salud Pública sobre "eSalud en las Américas" pretende reflejar la variedad de factores favorables, aplicaciones prácticas y resultados relacionados con el uso de las TIC en el ámbito de la salud. La diversa colección de artículos muestra la forma en que, con distintas intervenciones y políticas de eSalud, se abordan enfermedades tales como el cáncer, la obesidad, la diabetes, la depresión y el lupus, además de mostrar el importante papel que los gobiernos y otros agentes desempeñan en este proceso de cambio.

La falta de compromiso político es uno de los principales obstáculos para la implantación de sistemas y servicios basados en la eSalud (3). El compromiso político es fundamental para realizar su pleno potencial por medio de la ejecución sostenible, apropiada e integrada de iniciativas de eSalud, sea de telesalud, estándares e interoperabilidad, registros médicos electrónicos, alfabetización digital o uso de dispositivos móviles para la salud. Se necesita un compromiso político firme y sostenido en relación con la infraestructura, dispositivos específicos (por ejemplo, teléfonos móviles), aplicaciones para enfermedades o afecciones particulares, la reglamentación del intercambio de datos en los sistemas y entre ellos, y el fomento de un mayor intercambio de información y prácticas de promoción de la salud. En este número especial sobre "eSalud en las Américas" se describen los adelantos realizados en la formulación de políticas nacionales sobre tecnologías de la información y se los compara con los adelantos, todavía moderados, en las políticas nacionales sobre eSalud. Hay iniciativas de política que muestran el esfuerzo que se está realizando en la Región de las Américas, algunas de las cuales se describen en los artículos de Jimenez-Marroquin y cols., Marti y cols., y Curioso sobre América Latina, Argentina y Perú, respectivamente.

El compromiso político también es de vital importancia para la telesalud, incluida la telemedicina, que facilita la evaluación de pacientes, el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento a distancia. En este número especial también se presentan experiencias con la telesalud en las Américas, específicamente en los artículos de Kairy y cols., Marcolino y cols., Galván y cols., Vargas y cols., Bill y cols., y Santos y cols., que describen una serie de proyectos de ese tipo llevados a cabo en Canadá, Brasil, Paraguay, Bolivia y Argentina.

No se puede pasar por alto la importancia de los estándares para los datos sobre la salud y para sistemas y servicios de eSalud que sean interoperables y extensibles (4). Varios artículos sobre este tema se centran en estos principios básicos del uso de la tecnología de la información en la salud. En el artículo de revisión de Ovies-Bernal y col. se presentan las enseñanzas de la implementación de sistemas de información nacionales interoperables, en tanto que Rivillas y cols., de Colombia, describen los adelantos en el desarrollo de un sistema de eSalud en el campo de la oncología. En otros dos artículos se presentan más resultados de la labor para lograr la máxima utilización posible de las técnicas de eSalud en la Región. Danovaro-Holliday y cols. analizan el progreso de los registros electrónicos de vacunación en las Américas, y Revoredo y col. describen la introducción de registros médicos electrónicos en Perú.

De manera similar a lo que ha ocurrido con muchas otras iniciativas mundiales para reducir el avance de las enfermedades crónicas y preconizar la promoción de la salud y la participación de los pacientes, en la Región de las Américas se ha observado un gran aumento del uso de tecnologías móviles para la salud. En la Región hay 109 abonados a teléfonos móviles por cada 100 habitantes (5), lo cual pone de relieve el potencial para la realización de intervenciones de salud por medio de estos dispositivos. En los artículos de Cabrera y cols. y de Alcayaga y cols. se aborda la vigilancia de la diabetes con dispositivos móviles; Herschman y cols. explican en detalle el desarrollo de una aplicación para pacientes con lupus; y Sarno y cols. abordan estrategias que facilitan el tratamiento del sobrepeso y la obesidad. Estos artículos proporcionan información práctica y enseñanzas que promoverán el avance de la ciencia de la eSalud con el uso de dispositivos móviles.

Es importante destacar el impacto que la conectividad digital tiene en la población: 60,8% de las personas de la Región usan internet con frecuencia (5). Por consiguiente, la alfabetización digital y la capacitación en sistemas de información, que se tratan en el artículo de Loria-Castellanos, son de especial importancia. Herrera-Usagre y cols. presentan conceptos similares al abordar el uso de canales de comunicación por internet entre médico y paciente, al igual que Mercado-Martínez y col. al analizar las ventajas del uso de redes sociales virtuales con un grupo de pacientes afectados por una enfermedad en común. Asimismo, con el apoyo a los pacientes como tema central, Lara y cols. describen una intervención de autoayuda basada en internet para síntomas de depresión, en tanto que Muñoz y cols. presentan las experiencias de un programa de apoyo en línea para pacientes fumadores.

La finalidad de este número especial es facilitar el intercambio de cono-cimientos y experiencias en el campo de la eSalud y motivar a los países de la Región para que establezcan modelos de gobernanza y la infraestructura necesaria para proporcionar sistemas extensibles e interoperables eficaces y de buena calidad que mejoren la salud y la calidad de vida. En el futuro, la eSalud seguirá desempeñando un papel importante para afrontar los desafíos actuales y futuros para la salud pública, incluida la agenda para el desarrollo sostenible después del 2015. Una comprensión más profunda y sutil de las políticas y las prácticas eficaces para apoyar la eSalud facilitará la coordinación de esfuerzos cruciales orientados a mejorar la salud, el bienestar y el acceso a la cobertura universal de salud en la Región de las Américas.

 

REFERENCIAS

1. Organización Mundial de la Salud. Resolución WHA58.28. eSalud. Actas oficiales de la 58a Asamblea Mundial de la Salud, Ginebra, 16-25 de mayo de 2005. Ginebra: OMS; 2005. (WHA58/2005/REC/1). Disponible en: http://apps.who.int/gb/or/s/s_wha58r1.html Acceso el 20 de junio de 2014.         

2. Organización Panamericana de la Salud. Estrategia y Plan de Acción sobre eSalud, 2012-2017. Actas oficiales del 51.o Consejo Directivo de la OPS, 63.a sesión del Comité Regional de la OMS para las Américas, 26-30 de septiembre de 2011. Washington, D.C.: OPS; 2011 (documento CD51/13).         

3. World Health Organization, International Telecommunication Union. eHealth and innovation in women's and children's health: a baseline review based on the findings of the 2013 survey of CoIA countries by the WHO Global Observatory for eHealth, marzo de 2014. Disponible en: www.who.int/goe/publications/baseline_fullreport/en/ Acceso el 20 de junio de 2014.         

4. World Health Organization. WHO Forum on Health Data Standardization and Interoperability, diciembre de 2012. Disponible en: www.who.int/ehealth/forum2012/en/ Acceso el 20 de junio de 2014.         

5. International Telecommunication Union. Key 2006-2013 ICT data for the world, by geographic regions and by level of development. Disponible en: www.itu.int/en/ITU-D/Statistics/Documents/statistics/2013/ITU_Key_2005-2013_ICT_data.xls. Acceso el 19 de junio de 2014.         

 

 

Reconocimiento
La Revista Panamericana de Salud Pública agradece a Health Canada y a la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID) su valioso apoyo para llevar adelante este número especial sobre eSalud en las Américas.
La Revista desea agradecer asimismo las contribuciones de los Editores Invitados Marcelo D'Agostino (Departamento de Gestión del Conocimiento, Bioética e Investigación, Organización Panamericana de la Salud, Washington, D.C., Estados Unidos de América); Najeeb Al-Shorbaji (Departamento de Gestión del Conocimiento, Ética e Investigación, Organización Mundial de la Salud, Ginebra, Suiza); Patricia Abbott (Oficina de Extensión Mundial, Universidad de Michigan, Ann Arbor, Michigan, Estados Unidos de América); Theresa Bernardo (Universidad Estatal de Michigan, East Lansing, Michigan, Estados Unidos de América); Kendall Ho (Oficina de Estrategias de eSalud, Facultad de Medicina, Universidad de Columbia Británica, Vancouver, Columbia Británica, Canadá); Chaitali Sinha, (Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo, Ottawa, Ontario, Canadá); y David Novillo-Ortiz (Departamento de Gestión del Conocimiento, Bioética e Investigación, Organización Panamericana de la Salud, Washington, D.C., Estados Unidos de América). Sus aportes y su dedicación a este número especial fueron extraordinarios y tornaron a los manuscritos más interesantes, más precisos y más útiles para los lectores y los profesionales dedicados a mejorar la salud de los pueblos de las Américas.

Organización Panamericana de la Salud Washington - Washington - United States
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