CARTAS LETTERS

 

El cólera y el estigma en la República Dominicana

 

 

Editor,

Cuando en 2010 tuvo lugar el brote de cólera en la isla de Santo Domingo -territorio compartido entre Haití y la República Dominicana-, se puso en evidencia la gran desigualdad existente en el acceso a la red pública de agua y de cloacas. El cólera causó mayores daños en Haití, donde se registraron más de 8 000 muertes debido a esta enfermedad (1), mientras que en la República Dominicana sus efectos fueron menos severos, con un mayor impacto en las áreas rurales de frontera y el sureste del país (2). Sin duda, los esfuerzos del Ministerio de Salud Pública de la República Dominicana y de otras organizaciones, como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), coadyuvaron para mitigar esta epidemia. En efecto, con posterioridad se registraron mejoras tanto en el acceso al agua potable como en la infraestructura del sistema de salud. Sin embargo, las consecuencias del cólera trascienden los aspectos vinculados a la enfermedad e incluyen otros de tipo cultural, como el rechazo y la estigmatización. Tanto es así, que el estigma asociado al cólera sigue generando miedo y un fuerte rechazo hacia la población haitiana inmigrante, que es erróneamente considerada como "culpable" por algunos sectores sociales de la República Dominicana. Si a esto se suma que los inmigrantes haitianos están en su gran mayoría indocumentados, puede entenderse con claridad el actual distanciamiento entre estos dos grupos -dominicanos e inmigrantes haitianos-, lo que se ve reflejado, por ejemplo, en un fuerte aumento de las deportaciones forzadas de población haitiana desde el inicio del brote de cólera (3).

En el verano de 2012, un equipo de estudiantes haitianos, dominicanos y estadounidenses de medicina, enfermería, derecho y salud pública conformamos un equipo internacional y multidisciplinario para investigar el cólera y su estigmatización en la República Dominicana, con el apoyo del Instituto de Salud Global de la Universidad de Emory (Atlanta, Georgia, Estados Unidos). A fin de explorar las interacciones sociales entre inmigrantes haitianos y dominicanos y entender el modo en que cada grupo percibe la enfermedad y su estigmatización, se organizaron grupos focales con población de ambos países. Los resultados de ese estudio cualitativo revelaron que los dos grupos sienten miedo del cólera, se preocupan por la contaminación del agua y se esfuerzan para implementar buenas prácticas de higiene.

Así y todo, dominicanos y haitianos están en desacuerdo sobre los factores determinantes en la expansión de la enfermedad en la región. Los haitianos creen que la mayor responsabilidad la tienen los problemas estructurales de la República Dominicana, como la falta de higiene, la deficiencia en el agua potable y la infraestructura inadecuada. Los dominicanos, quienes se refirieron a su cultura como superior en relación a la haitiana, ven la fuente de la enfermedad en las prácticas de higiene de sus vecinos haitianos. Para ellos, las condiciones de pobreza en la que viven muchos haitianos se relacionan con su cultura. Esta tendencia de "culpar" a los haitianos tiende a causar un sentimiento de humillación (imilyasyon, en creole haitiano). El testimonio de una mujer haitiana relata que [incluso] "Antes de que llegara el cólera, los dominicanos siempre humillaban a los haitianos", al tiempo que una comerciante haitiana revela un sentimiento común entre los vendedores haitianos cuando dice que "[los dominicanos] piensan que el cólera está en la ropa que vendemos. . . [y por eso tienen] miedo de comprar nuestras cosas".

El estigma, un proceso social de diferenciación, separa el dominante "nosotros" del no-dominante "ellos", ayudando a perpetuar ese estatus y el poder socioeconómico que trae aparejado para el grupo dominante (4). Por tal motivo, y aunque los inmigrantes haitianos contribuyen significativamente a la economía dominicana, con frecuencia se les niegan sus papeles migratorios (5). La estigmatización relacionada con el cólera alimenta nociones arraigadas de inferioridad y apoya prácticas institucionales que los inmigrantes perciben como injustas.

Para eliminar definitivamente el cólera de la isla de Santo Domingo, son fundamentales el compromiso y la movilización de la comunidad. Solo de esa forma se podrá llevar adelante con éxito el plan de acción elaborado por la OPS para erradicar la enfermedad, teniendo en cuenta que una parte importante de los esfuerzos deberán estar orientados a contrarrestar el proceso de estigmatización hacia los inmigrantes haitianos. Con base en el estudio realizado, consideramos que tanto los funcionarios públicos como los profesionales de la salud deben tener presentes los efectos sumamente perjudiciales del estigma asociado a la epidemia de cólera en el país.

En la República Dominicana, el convite es una práctica en la cual los agricultores se unen para trabajar juntos y dividirse las tareas. Una organización idéntica, llamada konbit, existe en Haití. La raíz lingüística común entre convite y konbit demuestra el profundo y antiguo vínculo que une las costumbres de estas dos comunidades vecinas. Tenemos la esperanza de que el espíritu de solidaridad y cooperación evocado en este patrimonio común pueda aprovecharse para reducir el estigma y facilitar las acciones tendientes a erradicar este padecimiento de la isla.

Es perentorio realizar algunas reformas al sistema migratorio dominicano, para que los inmigrantes haitianos puedan obtener su documentación. Por último, creemos y apostamos a las formas de participación comunitaria, basadas en valores compartidos, como un elemento clave para la salud física y moral de la población de ambas comunidades.

Hunter Keys

Nell Hodgson Woodruff School of Nursing

and Rollins School of Public Health

Emory University

Atlanta, Georgia, Estados Unidos de América

Jennifer.foster@emory.edu

Jhefri Reyes

Facultad de Jurisprudencia

Centro Universitario Regional del Noreste

Universidad Autónoma de Santo Domingo

San Francisco de Macorís, República Dominicana

Stephanie Leventhal

School of Law

Emory University

Atlanta, Georgia, Estados Unidos de América

Andrea Lund

Rollins School of Public Health

Emory University

Atlanta, Georgia, Estados Unidos de América

Dhaysi Altagracia Batista Berroa

Facultad de Ciencias de la Salud

Escuela de Medicina

Recinto UASD San Francisco

Universidad Autónoma de Santo Domingo

San Francisco de Macorís, República Dominicana

Jean-Charles Aniset

Facultad de Medicina

Universidad Católica Nordestana

San Francisco de Macorís, República Dominicana

Rosa Ypania Burgos Minaya

Escuela de Salud Pública

Y Escuela de Enfermería, Investigación

Recinto UASD San Francisco

Universidad Autónoma de Santo Domingo

San Francisco de Macorís, República Dominicana

Jennifer Foster

Lillian Carter Center for Global Health and Social Responsibility

Nell Hodgson Woodruff School of Nursing

Emory University

Atlanta, Georgia, Estados Unidos de América

 

REFERENCIAS

1. Pan American Health Organization (PAHO). Atlas of Cholera Outbreak in La Hispaniola, 2010-2013. Washington, D.C.: PAHO; 2013. Disponible en: http://new.paho.org/hq/images/Atlas_IHR/CholeraHispanio la/atlas.html Acceso el 24 de junio de 2013.

2. República Dominicana, Ministerio de Salud Pública. Cólera en República Dominicana. Santo Domingo: Organización Pan americana de la Salud; 2012.

3. República Dominicana, Listín Diario. Urgen parar deportaciones. (Artículo periodístico, 8 ene 2011). Disponible en: http://listin.com.do/la-republica/2011/1/8/172759/Urgen-parar-deportaciones Acceso el 01 de mayo de 2011.

4. Mirić M. Estigma y discriminación: Vinculación y demarcación. Paradigmas. 2003;1(2).

5. Human Rights Watch. "Illegal People:" Haitians and Dominico-Haitians in the Dominican Republic. Vol. 14, No. 1(B). New York: Human Rights Watch; 2002. Pp. 1 - 32.

Organización Panamericana de la Salud Washington - Washington - United States
E-mail: contacto_rpsp@paho.org