• Mental disorders in Latin America and the Caribbean: a public health priority Artículos

    Kohn, Robert; Levav, Itzhak; Almeida, José Miguel Caldas de; Vicente, Benjamín; Andrade, Laura; Caraveo-Anduaga, Jorge J.; Saxena, Shekhar; Saraceno, Benedetto

    Abstract in Spanish:

    OBJETIVO: La creciente carga de trastornos mentales que afecta a las poblaciones de América Latina y el Caribe es demasiado grande para hacer caso omiso de ella. Por lo tanto, es una necesidad impostergable conocer la prevalencia de los trastornos mentales y la brecha de tratamiento, que está dada por la diferencia entre las tasas de prevalencia verdadera y las de las personas que han sido tratadas, que en algunos casos es grande pese a la existencia de tratamientos eficaces. Si se dispone de mayor informacion, se hace más factible 1) abogar mejor por los intereses de las personas que necesitan atención, 2) adoptar políticas más eficaces, 3) formular programas de intervención innovadores y 4) adjudicar recursos en conformidad con las necesidades observadas. MÉTODOS: Los datos se obtuvieron de estudios comunitarios publicados en América Latina y el Caribe entre 1980 y 2004. En esas investigaciones epidemiológicas se usaron instrumentos diagnósticos estructurados y se estimaron tasas de prevalencia. Las tasas brutas de diversos trastornos psiquiátricos en América Latina y el Caribe se estimaron a partir de las tasas media y mediana extraídas de los estudios, desglosadas por sexo. También se extrajeron los datos correspondientes al uso de servicios de salud mental para poder calcular la brecha en el tratamiento según trastornos específicos. RESULTADOS: Las psicosis no afectivas (entre ellas la esquizofrenia) tuvieron una prevalencia media estimada durante el año precedente de 1,0%; la depresión mayor, de 4,9%; y el abuso o la dependencia del alcohol, de 5,7%. Más de la tercera parte de las personas afectadas por psicosis no afectivas, más de la mitad de las afectadas por trastornos de ansiedad, y cerca de tres cuartas partes de las que abusaban o dependían del alcohol no habían recibido tratamiento psiquiátrico alguno, sea en un servicio especializado o en uno de tipo general. CONCLUSIONES: La actual brecha en el tratamiento de los trastornos mentales en América Latina y el Caribe sigue siendo abrumadora. Además, las tasas actuales probablemente subestiman el número de personas sin atención. La transición epidemiológica y los cambios en la composición poblacional acentuarán aun más la brecha en la atención en América Latina y el Caribe, a no ser que se formulen nuevas políticas de salud mental o que se actualicen las existentes, procurando incluir en ellas la extensión de los programas y servicios.

    Abstract in English:

    OBJECTIVE: The growing burden of mental disorders in Latin America and the Caribbean has become too large to ignore. There is a need to know more about the prevalence of mental disorders and the gap between the number of individuals with psychiatric disorders and the number of those persons who remain untreated even though effective treatments exist. Having that knowledge would make it possible to improve advocacy, adopt better policies, formulate innovative intervention programs, and apportion resources commensurate with needs. METHODS: Data were extracted from community-based psychiatric epidemiological studies published in Latin America and the Caribbean from 1980 through 2004 that used structured diagnostic instruments and provided prevalence rates. Estimates of the crude rates in Latin America and the Caribbean for the various disorders were determined by calculating the mean and median rates across the studies, by gender. In addition, data on service utilization were reviewed in order to calculate the treatment gap for specific disorders. RESULTS: Nonaffective psychosis (including schizophrenia) had an estimated mean one-year prevalence rate of 1.0%; major depression, 4.9%; and alcohol use abuse or dependence, 5.7%. Over one-third of individuals with nonaffective psychosis, over half of those with an anxiety disorder, and some three-fourths of those with alcohol use abuse or dependence did not receive mental health care from either specialized or general health services. CONCLUSIONS: The current treatment gap in mental health care in Latin America and the Caribbean remains wide. Further, current data likely greatly underestimate the number of untreated individuals. The epidemiological transition and changes in the population structure will further widen the treatment gap in Latin America and the Caribbean unless mental health policies are formulated or updated and programs and services are expanded.
  • Service use patterns among adults with mental health problems in Chile Artículos

    Vicente, Benjamín; Kohn, Robert; Saldivia, Sandra; Rioseco, Pedro; Torres, Silverio

    Abstract in Spanish:

    OBJETIVO: Describir el patrón de uso de servicios generales y especializados entre los adultos con problemas de salud mental, así como su nivel de satisfacción con dichos servicios, con la finalidad de contribuir a optimizar los escasos recursos disponibles en la Región para la atención de la salud mental, particularmente en lo que corresponde a Chile. MÉTODO: Los diagnósticos y los patrones de uso de los servicios de salud mental se obtuvieron del Estudio Chileno de Prevalencia Psiquiátrica (ECPP), una investigación representativa de la población adulta del país, basada en una muestra aleatoria estratificada de 2 987 personas de 15 años y más, que abarcó el período de 1992 a 1999. Los diagnósticos psiquiátricos se obtuvieron por medio del instrumento de entrevista denominado Composite International Diagnostic Interview (CIDI). Asimismo, se preguntó a los entrevistados acerca del uso de servicios generales y de salud mental en los seis meses precedentes y sobre las dificultades que encontraron para acceder a ellos. RESULTADOS: Más de 44% de los entrevistados tuvieron contacto con algún tipo de servicio de salud durante los 6 meses previos al estudio, pero solo 5,6% recibieron atención especializada. Quienes presentan los diagnósticos de trastorno obsesivo y de pánico consultan con mayor frecuencia, pero no en centros especializados. El consumo de sustancias tóxicas y la personalidad antisocial se relacionaron con un bajo nivel de consulta. El sistema formal de salud es la opción que más se menciona como recurso de ayuda. Más de 75% refieren satisfacción o gran satisfacción con la atención recibida. CONCLUSIONES: Se confirma la existencia de una amplia brecha entre las necesidades de atención y el tratamiento realmente recibido. Los recursos alternativos informales y folclóricos (sacerdote, familiares, curanderos, hierbateros [yerberos], etc.) se utilizan con una frecuencia menor de la esperada. Las barreras indirectas de acceso a los servicios resultan claramente más frecuentes y se vinculan con desconocimiento y estigma. Un número importante de personas sin diagnóstico positivo en la entrevista CIDI hace uso de los servicios de salud mental.

    Abstract in English:

    OBJECTIVE: To describe the patterns in the use of general health services and specialized health services among adults with mental health problems in Chile, as well as those persons' level of satisfaction with the services. The overall objective was to optimize the use of the limited resources available for mental health care in the countries of the Americas, especially Chile. METHODS: The diagnoses and the patterns of use of mental health services were obtained from the Chilean Study of Psychiatric Prevalence (Estudio Chileno de Prevalencia Psiquiátrica). That representative research on the adult population of Chile was based on a stratified random sample of 2 987 people 15 years old and older, done over the period of 1992 to 1999. The psychiatric diagnoses were obtained using the Composite International Diagnostic Interview (CIDI). The interviewees were also asked about their use of general health care services and of mental health services in the preceding six months, as well as any barriers to accessing the services. RESULTS: More than 44% of the interviewees had had contact with some type of health service during the six months prior to the study, but only 5.6% received specialized care. Those who presented with a diagnosis of obsessive-compulsive disorder or of panic disorder consulted more frequently, but not in specialized centers. Consumption of substances such as alcohol and drugs as well as antisocial personality disorder were associated with a low level of consultation. When asked about sources of assistance for mental health problems, the majority of the interviewees mentioned only the formal health care system. More than 75% of the interviewees said that they were satisfied or very satisfied with the care that they had received. CONCLUSIONS: Our results confirm the existence of a wide gap between the need for care and the treatment that is actually received. The informal and folkloric alternative resources (priests, family members, healers, herbalists, etc.) were used less frequently than is generally believed to be true. The indirect barriers of access to services-linked to a lack of knowledge and to stigma-were more frequent than were the direct barriers. A sizable number of people who did not have a positive diagnosis on the CIDI utilized mental health services.
  • Evaluation of the Program for Depression Detection, Diagnosis, and Comprehensive Treatment in primary care in Chile Artículos

    Alvarado, Rubén; Vega, Jorge; Sanhueza, Gabriel; Muñoz, María Graciela

    Abstract in Spanish:

    OBJETIVO: Realizar una evaluación preliminar del Programa para la Detección, Diagnóstico y Tratamiento Integral de la Depresión, instituido por el Ministerio de Salud de Chile. MÉTODOS: Se realizó un seguimiento de tres meses de un grupo de mujeres que ingresaron en este programa en ocho centros de atención primaria de tres regiones de Chile. La muestra inicial estuvo constituida por 229 personas, de las cuales 169 pudieron entrevistarse a los tres meses. Se estudiaron variables sociodemográficas, factores de riesgo psicosocial, síntomas ansiosos y somatomorfos y el grado de satisfacción con la atención recibida. El cuadro depresivo se evaluó con el Inventario de Depresión de Beck. Se analizaron los tratamientos e intervenciones prescritos a las mujeres. RESULTADOS: La decisión de ingresar a las pacientes en el programa resultó pertinente, ya que 95,2% tenían un cuadro depresivo. La concordancia en cuanto a la gravedad del cuadro clínico fue cercana a 50%, con una tendencia a subestimarla. La tasa de abandono del programa fue de 19,5% a los tres meses de seguimiento. Las mujeres que se retiran tienden a presentar un cuadro clínico menos complejo (síntomas ansiosos y somatomorfos menos intensos), así como un menor número de factores de riesgo psicosocial y una menor satisfacción con la atención recibida. Entre las pacientes del programa se observó buena adherencia al tratamiento farmacológico (73,3%) y regular a la psicoterapia individual (47,4%) y a la intervención grupal (37,8%). Se observó un descenso significativo en la intensidad de los síntomas depresivos a los tres meses, el cual fue mayor entre las que presentaban cuadros más graves. Se encontró también un descenso significativo de los síntomas ansiosos y somatomorfos. CONCLUSIÓN: La evaluación preliminar indica que el programa está cumpliendo con los objetivos propuestos, si bien parece necesario desarrollar estrategias específicas para mejorar la precisión en el diagnóstico clínico y el cumplimiento de los tratamientos ofrecidos.

    Abstract in English:

    OBJECTIVE: To conduct a preliminary evaluation of the Program for Depression Detection, Diagnosis, and Comprehensive Treatment, which was developed by the Ministry of Health of Chile. MATERIAL AND METHODS: A group of women who had entered the Depression Program in eight primary care centers in three regions of Chile were monitored for three months. The initial sample was made up of 229 women, of whom 169 were able to be interviewed at the end of the three months. Sociodemographic variables, psychosocial risk factors, anxiety and somatic symptoms, and the degree of satisfaction with the care received were studied. Depressive symptoms were evaluated with the Beck Depression Inventory (BDI). The treatments prescribed for the women were also analyzed. RESULTS: The clinicians' decision to enroll the patients in the Depression Program was appropriate, with 95.2% of the women having depressive symptoms, according to the BDI. The accuracy in the clinical assessment of the severity of the symptoms was around 50%, with a tendency to underestimate the severity of the depression. The dropout rate for the women was 19.5% at the end of three months of monitoring. Those who dropped out tended to present less severe clinical symptoms (less intense anxiety and somatic symptoms), a smaller number of psychosocial risk factors, and a lower level of satisfaction with the care received. The patients showed good adherence (73.3%) with the pharmacological treatment, but less with the individual psychotherapy (47.4%) and the group psychotherapy (37.8%). A significant decline was seen in the intensity of the depressive symptoms by the end of the three months, with the decline being greater among the women with more serious symptoms. There was also a significant decline in anxiety and somatic symptoms. CONCLUSIONS: The preliminary evaluation indicates that the Depression Program is meeting the proposed objectives, although there appears to be a need to develop specific strategies to improve the accuracy of the clinical diagnosis as well as compliance with the treatments that are offered.
Organización Panamericana de la Salud Washington - Washington - United States
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